Por Oswaldo Álvarez Paz

Hasta los idiotas entienden que por el camino impuesto a Venezuela, terminaremos en una guerra civil abierta de consecuencias devastadoras. Esa guerra ya empezó. La declaró el jefe de estado contra una nación que se debate entre el descontento indignado y el miedo a ser víctima de los esbirros del régimen. Actúan en un clima de total impunidad bajo la dirección del propio Presidente. El pasado sábado tuvimos una demostración adicional de la perversidad que los caracteriza. Los límites impuestos a la pacífica manifestación opositora contra la nueva ley de educación y la ferocidad empleada en reprimirla, no nos sorprenden. Sabíamos que si los mismos continúan haciendo más o menos lo mismo, obtendrán siempre los mismos resultados. Se trata de una película repetida muchas veces. Precisamente por eso, estamos obligados a reflexionar todos juntos, serena y profundamente, sobre la naturaleza de la lucha que debemos impulsar. La protesta es indispensable, pero no basta. Necesitamos desarrollar una línea capaz de provocar el radical cambio que Venezuela necesita. Será imposible mientras el régimen que dirige Hugo Chávez se mantenga. Éste tiene que ser el primer objetivo del cambio, paso previo para el renacimiento democrático y el establecimiento de un orden público sobre la base del respeto a la Ley y al funcionamiento ajustado a Derecho de las instituciones.

¿Podremos nosotros ponerle punto final a la situación actual en el menor tiempo posible? ¿Seremos capaces de sustituir al gobierno por otro que proteja a la Nación de los peligros internos y externos que la tienen postrada y amenazada, que defienda los valores de las libertades civiles y económicas, de la propiedad y la seguridad de las personas y de los bienes? La respuesta es positiva. Sí y mil veces sí. Pero no sucederá a menos que trabajemos las veinticuatro horas del día para lograrlo. La dirigencia política tiene que estimular la imaginación y determinar nuevas formas de lucha. La política tradicional no existe. Ha sido eliminada. Aunque nos mantenga ocupados, no será suficiente para lograr el cambio. El menor tiempo posible mencionado es el que sea necesario utilizar, sin apartarnos del objetivo. No olvidemos que cuando la oposición se hace simple rutina, los ánimos pueden decaer despertando una peligrosa resignación pesimista en algunos que, estando en contra del régimen, condenando a la tiranía y al tirano, que deseando el cambio, prefieren no exponerse demasiado. Esperan que otros resuelvan por ellos. Se acobardan frente al abuso de poder sintiéndose incapaces de enfrentarlo y derrotarlo generando la costumbre del disimulo. Este peligro también hay que combatirlo.

El llamado es a la unidad en medio de la diversidad que nos caracteriza. Pero fundamentalmente alrededor del objetivo señalado, condición indispensable para diseñar una estrategia compartida por todos que conduzca al éxito. Ojala podamos reaccionar con fuerza antes que caiga la noche.

oalvarezpaz@gmail.com Lunes, 24 de agosto de 2009

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Por Oswaldo Álvarez Paz

Venezuela reclama la unidad de los dispuestos a darlo todo en defensa de los principios del estado democrático. Esto significa entregar cuerpo y alma para derrotar a quienes avanzan en el empeño de liquidarlos. La libertad está erosionada, se desdibuja aceleradamente y el tiempo se agota. EL peligro hay que despejarlo definitivamente. Este tiene que ser el objetivo central de la unidad.

La unidad no puede ni debe ser mitificada. Mucho menos tratar de alcanzarla excluyendo a quienes disienten de aquellos que, haciendo lo mismo desde hace bastantes años, de buena fe o de manera cómplice, han sido factores indiscutibles para que un tipo elegido en 1998 por cinco años, sin reelección inmediata, esté consolidando su proyecto comunista en el año once de gobierno. La unidad puede ser dinámica y diferenciada. Se trata de alcanzar la mayor suma de voluntades posible, el mayor grado de consenso para alcanzar el objetivo común (¿?), es decir, que el régimen dure lo menos posible, aunque existan diferencias tácticas y cada grupo o individualidad adecue la estrategia a su naturaleza. Lo que no puede aceptarse es que ciertos anuncios unitarios, ojala sean algo más que ruedas de prensa ocasionales, terminen confundiéndose con complicidades inaceptables o juegos políticos y económicos que terminan favoreciendo los intereses oficialistas.

Si aceptamos como válidas las observaciones hechas a los procesos electorales de esta década, especialmente de 2004 a esta parte, y si los señalamientos de Súmate, Esdata y de los especialistas partidistas y técnicos con relación a la nueva ley electoral que Chávez ordenó a la Asamblea Nacional son correctos, la nación está obligada a alejarse radicalmente de toda desviación electoralista. No hubo, ni habrá, instrumentos limpios para que la voluntad popular pueda expresarse libremente, ni de respeto por parte de las autoridades. El sistema electoral está secuestrado, envenenado y al servicio de la voluntad presidencial. Si las elecciones fueran transparentes ni Chávez fuera presidente, ni el estado de derecho hubiera desparecido, ni las aberrantes agresiones contra la propiedad y la libertad de expresión se estuvieran produciendo impunemente. Creer en estas cosas obvias y seguir con la cantaleta de “construir una nueva mayoría”, de prepararnos para las parlamentarias del año que viene, aceptando de manera cómoda y cómplice el aplazamiento de las municipales de este año, para ver si en el 2012 ganamos las presidenciales y el tipo entrega, olvidando los instrumentos de lucha contra la tiranía que tanto la Constitución como el Derecho Natural ofrecen, no es otra cosa que hipocresía cobardona alrededor de la cual la unidad sería un juego de supervivencia calculada para el que hasta la complicidad serviría. Esa no es ni será nuestra lucha en defensa de valores y principios que no son negociables. Trascienden lo electoral. No están en el mercado de mayorías y minorías.

oalvarezpaz@gmail.com Lunes, 15 de junio de 2008

DESDE EL PUENTE

Oswaldo Álvarez Paz

DE MAL HACIA PEOR

Las cosas están mal en Venezuela. A partir del domingo, lejos de iniciar la ruta para revertir hacia lo positivo las negativas tendencias del presente, se acelera el proceso que conduce hacia lo peor. Podemos decir con razón que la votación del domingo estuvo precedida por cualquier cantidad de vicios, irregularidades, ventajismo descarado, uso y abuso del poder político y económico del estado-gobierno, violencia física e institucional. Todo ello bajo la conducción de un Consejo Nacional Electoral groseramente entregado al régimen, ciego, sordo y mudo ante el descaro gubernamental. Celosamente agresivo contra los sectores democráticos que enfrentaban la propuesta reeleccionista, pero no merecedor de la confianza general de la población. Nadie podrá convencerme de la transparencia de un registro electoral permanente envenenado, al menos hasta que sea sometido a una rigurosa revisión de especialistas. Venezuela no tiene diecisiete millones de electores. No somos, con veintiséis millones de habitantes, el país con más viejos de esta parte del mundo. Podríamos agregar muchas cosas más a estas reflexiones, pero siento que en este momento son innecesarias. Espero que esto tenga su momento. Lo lamentablemente cierto es que se aceptó participar en una consulta inconstitucional planteada de manera fraudulenta que le deja ahora a los poderes constituidos del estado-gobierno la definición de los alcances de la enmienda y la redacción de los artículos modificados, nada de lo cual fue votado.

El gran triunfador del domingo fue Hugo Chávez, jefe del estado y la gran perdedora la nación venezolana que él debería representar. Pero prefiere controlarla, someterla y condenarla a una miseria de tal naturaleza que todos, ricos y pobres, personas naturales y personas jurídicas, tengamos que depender de su voluntad hasta para las cosas más elementales. Perdió el referéndum sobre la reforma constitucional en diciembre del 2007, pero inmediatamente después promulgó los veintiséis decretos-ley producto de la Habilitante, síntesis de las propuestas rechazadas por el pueblo. Hoy son leyes vigentes aunque no estén plenamente aplicadas. El tema que faltaba, la reelección indefinida, acaba de obtenerlo con la votación del domingo, la cual a pesar de todo proyecta a una Venezuela confrontada consigo misma. Dos mitades casi irreconciliables, con dificultades crecientes para la convivencia pacífica en una República que está siendo destruida a pasos acelerados. Más de cinco millones de compatriotas no aceptarán que sobre sus restos se consolide un estado socialista a la cubana como proyecto de un esquema totalitario. Toda dictadura autocrática necesita construir el marco jurídico adecuado a sus propósitos. Chávez dio un paso largo hacia su objetivo final. El problema no es cuantitativo, numérico en votos, sino cualitativo. De principios y valores que desaparecen. El reto es enorme. Perdemos la patria. ¡Podemos impedirlo!

oalvarezpaz@gmail.com Lunes, 16 de febrero de 2009

UNO DE LOS MEJORES ARTICULOS QUE HE LEIDO SOBRE NUESTRA CAUSA

F GONZALEZ

Publicado en: http://venezuelareal.zoomblog.com/archivo/2008/08/28/yo-Petrolero.html

Rafael Gallegos
22 de agosto de 2008

Yo petrolero a mucha honra, escribo la historia de unos venezolanos que cabalgando sobre sus valores decidieron actuar en la álgida escena de la patria. 23.000 petroleros que un buen día, al observar que una tormenta se cernía sobre el cielo del país, se armaron de valor y de valores y decidieron enfrentar al tormentero. Escribo la historia inconclusa por ahora, de valientes hombres y valientísimas mujeres, que antepusieron la patria al sustento, a la seguridad de sus hijos,al futuro seguro.  Que blandieron el estandarte de aquel hombre que dijo al pie del cadalso que lo único que lamentaba era tener una sola patria para morir por ella. Como Páez, aquel terrible patriota ante cuyas lanzas tiemblan los falsificadores de la historia, los 23.000 petroleros ensordecieron la sabana con su cabalgar. Montados sobre sus valores y armados de un gigantesco amor por la libertad.

Yo petrolero y a mucha honra, me uní a  la decisión colectiva de apoyar un paro nacional de un pueblo aterrado por las leyes que querían partir en pedacitos a la patria para comerte mejor.

Yo petrolero y cuando digo yo petrolero digo 23.000 petroleros, abandoné la seguridad de toda la vida para luchar contra la falsa democracia delos falsos demócratas. A partir de ese día los compañeros del petróleo fuimos hermanos  del petróleo y, me tiembla la mano al escribirlo, puse la patria por delante de mis hijos, les vacié la nevera por la patria. Pero quien no ama a la patria no ama a sus hijos. Yo petrolero y cuando digo yo petrolero digo 23.000 petroleros, no tenía ojos para mirar los ojos de mis hijos ante la nevera vacía, el colegio atrasado, los domingos sin cine. Yo petrolero me sentí impotente ante los cobradores, incierto ante el futuro, desesperado ante la vida.

Yo petrolero  a mucha honra y cuando digo yo somos 23.000, me insuflo el aliento ante la valentía de las mujeres y los niños y los hombres desalojados de sus casas de los campos petroleros por la violencia de una soldadesca “heródica. Dicen que el mismísimo Herodes se avergonzaría de esos procedimientos. Qué mujeres. Pechos al frente yla frente en alto. Preñadas de valor y de valores enfrentaron las armas de los heraldos del totalitarismo. Qué valentía, a lo Luisa Cáceres, heroína de la libertad.”Lo único que lamento es no tener otras patrias para morir por ellas”. Desalojadas con sus hijos acuestas. Niños que para la” revolución” no eran de la patria. Con el hijo a la espalda andando y desandando los caminos de un  país cuyo gobierno les impedía y les impide trabajar. Yo petrolero y yo petrolera y somos 23.000. Los “heródicos” soldados  tendrán que bajarlos ojos al recordar tamaña entereza.

Yo petrolero, perseguidos, execrados, sin pago laboral y ni siquiera de la caja de ahorros porque los “revolucionarios” siempre están por encima de la Ley y  cuando  todo pasa y comienzan las carreras por los albañales, lastimosamente dicen yo no sabía, yo no sabía y hasta imploran la obediencia debida.

Yo petrolero. Qué lluvia, qué tormenta, qué huracanes de dignidad.  Muchos no aguantaron la mirada infinita de la tristeza del hijo.¿Cuántos se han tirado del puente… cuántos infartados? O el mártir José Ramón Vilas. Todos  héroes. Héroes del petróleo. Heroísmo que se agiganta como la sombra cuando el sol declina ante los calificativos de saboteadores, vende patria, guarimberos y ante la persecución legal legalita porque la Ley Soy Yo, como es la Ley en todas las autocracias… una dama que olvida para que sirve la balanza. Todos los calificativos. Todos, menos cobardes. ¿Por qué será?

23.000 perseguidos, asilados, exiliados e inciliados (lo mismo que exiliados pero dentro de la patria, cosas del modernismo legal legalito). Yo petrolero  denuncio que al botarnos hicieron una lobotomía a la industria pivote del país. Que como la madre desnaturalizada de Salomón prefirieron matar al hijo. Que por botarnos dejan de producir cien mil millones de dólares al año, amén de sacar cero en gerencia en una empresa que fue emblema de América Latina. Yo provoqué el paro, la destrucción, la tirada a la calle de doscientos mil trabajadores y sus familiares, valientes familiares como los míos y mujeres de oro como la mía, que temple, que dignidad, que acompañamiento. Sólo podrá absolverlos la misma historia que “y que “absolverá a Castro.

Como diría Rubén Darío, eres todo el poder, cuando tú te estremeces hay un fuerte temblor, cuando mueves los hilos millones de títeres se mueven. Eres el invasor de un pueblo que resiste porque aún cree en la democracia, le reza a Jesucristo y aun habla en español. Y pues contáis con todo, falta una cosa, Dios.

Yo petrolero miro como el peso del pueblo ya doblega las espaldas de los tormenteros. Claro que valió la pena. Y vale la pena. Fuimos el prólogo de los jóvenes y de un pueblo que resiste. Vivos y ansiosos, bregando el alba de oro.

Ingeniero y Consultor Gerencial

Por Nelson Máquez
Estimados amigos, comienzo agradeciendo la designación como orador de orden en esta celebración del ingeniero.
Cuando me lo participaron, pensé que debo decir que tópicos tocar. No me parecía fácil, hilvanar un discurso sobre el ingeniero, cuando también hay un grupo numeroso de asistentes que no lo son.
Pensé entonces en decir, conversar acerca de un conjunto de cosas relativas a  él  y a la ingeniería, para luego enfocarnos en su papel en este mundo moderno, que cambia día a día con una velocidad de vértigo, no sólo en términos de ciencia, sino también del hecho político.
Las personas que nos dedicamos a la ingeniería recibimos el nombre de “ingenieros”. La palabra viene del latín ingeniosus, que significa: inteligente, ingenioso, agudo, hábil, bien dotado.
El término evolucionó más adelante para incluir todas las áreas en las que se utilizan técnicas para aplicar el método científico. En otras lenguas como el árabe, la palabra ingeniería también significa geometría.
El origen y la evolución de la ingeniería
El hombre dedicó ingentes esfuerzos para el  desarrollo de dispositivos y estructuras que hicieran más útiles los recursos naturales. Esos hombres fueron los predecesores del ingeniero de la era moderna. La diferencia más significativa entre aquellos antiguos ingenieros y los de nuestros días, es el conocimiento en el que basan sus obras.
Los primitivos ingenieros diseñaban puentes, maquinas y otras obras de importancia con base en un conocimiento empírico, el sentido común, la experimentación  y la inventiva personal. En contraste con los ingenieros de nuestros días, los antiguos practicantes carecían casi por completo del conocimiento de la ciencia, lo cual se explica porque prácticamente no existía. La ingeniería permaneció esencialmente ese estado durante muchos siglos.
Hoy su función principal es la de realizar diseños o desarrollar soluciones tecnológicas a necesidades sociales, industriales o económicas.
Para ello, el ingeniero debe identificar y comprender los obstáculos más importantes para realizar un buen diseño. Algunos de ellos son los recursos disponibles, las limitaciones físicas o técnicas, la flexibilidad para futuras modificaciones y adiciones y otros factores como el costo, la posibilidad de realizarlo, las prestaciones y las consideraciones estéticas y comerciales.
Al comprender los obstáculos, los ingenieros infieren las mejores soluciones para afrontar las limitaciones encontradas, cuando se tiene que producir y utilizar un objeto o sistema.
Los ingenieros utilizan el conocimiento de la ciencia y la matemática y la experiencia apropiada para encontrar las mejores soluciones a los problemas concretos, creando modelos matemáticos de los problemas que les permiten analizarlos rigurosamente y probar las soluciones potenciales.
Si existen múltiples soluciones razonables, los ingenieros evalúan las diferentes opciones de diseño sobre la base de sus cualidades y eligen la que mejor se adapte a las necesidades.
En general, los ingenieros intentan probar si sus diseños logran sus objetivos antes de proceder a la producción. Para ello, emplean entre otras cosas prototipos, modelos a escala, simulaciones, pruebas destructivas y pruebas de fuerza. Las pruebas aseguran que los artefactos funcionarán como se había previsto.
Para hacer diseños estándar y fáciles, los computadores tienen un papel importante. Utilizando programas de diseño asistido por ordenador, los ingenieros pueden obtener más información sobre los mismos. El computador puede traducir automáticamente algunos modelos en instrucciones aptas para fabricar un diseño. El ordenador también permite una reutilización mayor de diseños desarrollados con anterioridad mostrándole una biblioteca de partes predefinidas para ser utilizadas en sus propios diseños.
Los ingenieros toman, muy en serio, su responsabilidad profesional para producir diseños que se desarrollen conforme a lo previsto y no causen un daño no esperado, a la gente en general.
Acudimos a la ciencia, para  intenta explicar los fenómenos más recientes y sin explicación, creando modelos matemáticos que se corresponden con los resultados experimentales. Tecnología e ingeniería son la aplicación del conocimiento obtenido a través de la ciencia y produce resultados prácticos. Los científicos trabajan con la ciencia y los ingenieros con la tecnología. Sin embargo, puede haber puntos de contacto entre la ciencia y la tecnología. No es raro que los científicos se vean implicados en las aplicaciones prácticas de sus descubrimientos. De modo análogo, durante el proceso de desarrollar tecnología, los ingenieros se encuentran a veces explorando nuevos fenómenos.
También puede haber conexiones entre el funcionamiento de los ingenieros y los artistas, sobre todo en los campos de la arquitectura y del diseño industrial.
Funciones del ingeniero
1. Investigación: Busca nuevos conocimientos y técnicas.
2. Desarrollo: Emplea nuevos conocimientos y técnicas.
3. Diseño: Especificar soluciones.
4. Producción: Transformación de materias primas en productos.
5. Construcción: Llevar a la realidad la solución de diseño.
6. Operación: Proceso de manutención y administración para optimizar productividad.
7. Ventas: Ofrecer servicios, herramientas y productos.
8. Administración: Participar en solución de problemas.
Ética profesional
– Los ingenieros deben reconocer que vida, seguridad, salud y bienestar de la población dependen de su juicio.
– No se deben aprobar planos o especificaciones que no tengan un diseño seguro.
– Se deben realizar revisiones periódicas de seguridad y confiabilidad.
– Prestar servicios productivos a la comunidad.
– Comprometerse a mejorar el ambiente.
– Los ingenieros deben prestar servicios en sus áreas de competencia.
– Deben emitir informes públicos. Se debe expresar la información en forma clara y honesta.
– Deben crear su reputación profesional sobre el mérito de sus servicios.
– No usar equipamiento fiscal o privado para uso personal.
– Acrecentar honor, integridad y dignidad de la profesión.
– Debe continuar con el desarrollo profesional (Continuar la educación)
– Apoyar a sociedades profesionales.
– Utilizar el Ingenio para resolver problemas.
La ingeniería y la humanidad
A inicios del siglo XXI la ingeniería en sus muy diversos campos ha logrado explorar los planetas del Sistema Solar con alto grado de detalle, destacan los exploradores que se introducen hasta la superficie planetaria; también ha creado un equipo capaz de derrotar al campeón mundial de ajedrez; ha logrado comunicar al planeta en fracciones de segundo; ha generado a internet y la capacidad de que una persona se conecte a esta red desde cualquier lugar de la superficie del planeta mediante una computadora portátil y teléfono satelital; ha apoyado y permitido innumerables avances de la ciencia médica, astronómica, química y en general de cualquier otra. Gracias a la ingeniería se han creado máquinas automáticas y semiautomáticas capaces de producir con muy poca ayuda humana grandes cantidades de productos como alimentos, automóviles y teléfonos móviles.
Un aspecto negativo que ha generado la ingeniería y compete en gran parte resolver a la misma es el daño al ambiente que muchos procesos y productos emanados de éstas disciplinas han generado y es deber y tarea de la ingeniería contribuir a resolver el problema.
Primeras escuelas de ingeniería
En Europa:
– Escuela de puentes y caminos,  1747. Francia.
– Escuela Técnica Superior de Praga, 1806. Republica Checa
– Escuela Técnica Superior de Viena, 1815. Austria
– Escuela Técnica Superior de Karlsruhe, 1825. Alemania
En España la mayoría de las escuelas de ingeniería aparecieron hacia mediados del siglo XIX. La primera puede considerarse la Escuela de Minería de Almadén, de 1777 y fundada en la localidad de Almadén por el Rey Carlos III. En 1857, de acuerdo con la ley Moyano, se crearían las escuelas superiores de ingenieros de Barcelona, Gijón, Sevilla, Valencia y Vergara aunque, exceptuando la de Barcelona, todas ellas dejarían de funcionar por escasez de medios materiales. En 1913 se fundó la Escuela Nacional de Aviación en Getafe.
En América:
En Estados Unidos la primera escuela de ingenieros se creó en Nueva York en 1849.
Definamos una idea central:
 “Es preciso ser concientes que la mayor contribución a la calidad de vida que disfrutamos actualmente, es hecha por profesionales de la ingeniería:
 Agua potable, sistemas de transporte, edificaciones civiles e industriales, manejo de deshechos, generación de energía eléctrica, esquemas de distribución, sistemas inteligentes, todo realizaciones de ingenieros.
Visto desde esta perspectiva podríamos decir que el objetivo de la ingeniería es dar servicio a la humanidad. Y es importante que la gente sepa, que este servicio que prestamos a la humanidad no se concreta solamente con ecuaciones, diagramas y determinados materiales, sino más bien con fe,  con esperanza y con pasión.
Herbert Hoover quien fuera alcalde de NY y apasionado por la ingeniería escribió en sus memorias, que tituló “Años de aventura”:
“La Ingeniería es una gran profesión. Tiene la fascinación de observar como una creación de la imaginación emerge con la ayuda de la ciencia a un plano o papel.
Luego se concreta en metal, piedra o energía, brinda trabajo y hogares a los hombres, eleva el estándar de vida y suma comodidades a los habitantes. Ese es el elevado privilegio de los ingenieros.
Y continúa en otro párrafo: ….
A diferencia del médico, el no es una vida entre los débiles.
A diferencia del soldado la destrucción no es su meta.
A diferencia del abogado las disputas no son su pan cotidiano.
Al ingeniero le corresponde vestir los huesos desnudos de la ciencia con vida, bienestar y esperanza.
Sin duda a medida que pasen los años la gente olvidará que ingeniero hizo tal o cual obra, o algún político le coloque alguna placa con su nombre, o se la acrediten a algún promotor.
Pero el ingeniero mira hacia atrás, hacia el eterno río de virtud que fluye de sus éxitos, con una satisfacción que pocas profesiones conocen.
Y el veredicto de sus pares es todo el reconocimiento que necesita.
Si tuviéramos que caracterizar el trabajo del ingeniero, podríamos decir que por su naturaleza es racional y sintético.
Consiste en agrupar fragmentos de las relaciones humanas, de las ciencias, las artes y los oficios para producir cualquiera de las obras  mencionadas anteriormente.
El uso de la ciencia es un medio para dicho fin, pero el ingeniero no es un científico, se nutre de la ciencia, acude una y otra vez a su saber para racionalizar los procedimientos y reducirlos a rigurosas reglas.
La ciencia le da el sustento del porqué hace las cosas de determinada manera y del como podrían hacerse.
Pero también la profesión de la ingeniería requiere contar con conocimientos técnicos y consideraciones prácticas. De alguna manera todo deberá reducirse a cosas concretas que requerirán operarios, maquinarias y procesos técnicos.
El componente artístico no puede estar ausente.
Todas las definiciones de la ingeniería la incorporan como una parte esencial de su ser.
Una de las definiciones más comunes para encuadrar nuestro marco profesional es la siguiente:
La ingeniería es el arte de dirigir los grandes recursos de la naturaleza para uso y conveniencia del hombre.
Arte, no meramente ciencia, dirigir no solamente observar.
El instinto creador, flexible e independiente del ingeniero es el que genera ese componente artístico que concierne a su propio objetivo
Por otra parte los ingenieros siempre tratan con las costumbres humanas y con las fuerzas de la naturaleza por lo que es esencial contar con una base ética que de valor y sentido social a sus obras y preserve el medio ambiente para el desarrollo armónico y permanencia a la humanidad.
Ciencia, arte, técnica y ética componen la base del ingeniero
Quienes compartan tiempo con la ciencia, .… vibren y se emocionen con un poema, ….manejen la técnica con la habilidad del artesano y encuadre su vida con los principios éticos que nuestra sociedad impone, sin duda serán los mejores ingenieros”.
Lo hemos hecho, en Venezuela y lo seguiremos haciendo, no importa lo difícil que sea la época que nos toque vivir.
Tendremos que armonizar aparentes incompatibilidades:
Economía con  seguridad; innovación con  confianza; rapidez de ejecución con calidad; libertad con igualdad y justicia con misericordia…
Esa es también la gran tarea a realizar en el futuro y que si bien concierne a toda la sociedad, los ingenieros, por nuestra propia formación, tenemos una alta cuota de responsabilidad.
Si no se armoniza el sentido social de nuestros actos con nuestra concepción de hombres libres; podríamos caer en extremos: en una dictadura de estado que en nombre de la sociedad sojuzga y ahoga la iniciativa y la voluntad del individuo, o en el  liberalismo que coloca en forma egoísta al individuo por encima de todas las justas necesidades sociales.
Quisiera compartir con Uds., para terminar, una tradición practicada en Canadá desde 1925.
Está relacionada con las ceremonias de sus graduados en ingeniería y que se conoce como, “Ceremonia del anillo de Hierro”.
En ese acto los graduados recitan un juramento con un código de ética de conducta, y al hacerlo, reciben un anillo de hierro.
Como signo visible de esa promesa, dicho anillo lo deben llevar en el dedo meñique de la mano con que escriben.
El anillo los identifica como profesionales de la ingeniería y según la tradición fue originalmente hecho con las ruinas de un puente que se derrumbó hace 100 años, por un error de cálculo del ingeniero que lo diseñó.
Uno de las afirmaciones de este ritual, redactado por Rudiard Kipling dice:
“De aquí en adelante no toleraré, ni aprobaré, ni pasaré por alto, bajo ningún concepto, un trabajo mal ejecutado o un material defectuoso.”
En 1966, un grupo de ingenieros de Ohio, creyendo en las máximas expresadas por Kipling intentó llevar esta tradición a los Estados Unidos, fomentando el mismo espíritu de orgullo y responsabilidad que implicaba en Canadá.
Por cuestiones de royalty los ingenieros estadounidenses tuvieron que crear otras promesas, con sus propios credos y ceremonias que denominaron en este caso, “La Orden del Ingeniero”.
Este nuevo juramento invita a los individuos a asumir una obligación consigo mismos y con su país y a usar el anillo como símbolo de orgullo, ….prestigio, ….honor y profesionalismo.
Estamos en la casa del ingeniero, arquitecto y profesiones afines, que tal si mandamos a confeccionar unos anillos.
Disfrutemos, amemos y honremos esta noble profesión que abre las puertas a la inigualable aventura de vivir una vida plena.
Gracias y buenas tardes.