violacion derechos


Nelsón Chitty La Roche

POR QUE SOMOS POBRES (1)

“el hombre necesita casi constantemente la ayuda de sus semejantes, y es inútil pensar que lo atenderían solamente por benevolencia (…) No es la benevolencia del carnicero o del panadero la que los lleva a procurarnos nuestra comida, sino el cuidado que prestan a sus intereses”

En 1776 Adam Smith publicó un libro La riqueza de las naciones (The Wealth of Nations) que se convirtió en el manual clásico de Economía Política. Una década de estudios eran vertidas en reflexiones sobre la naturaleza y la causa de la riqueza de las naciones. Frente al mercantilismo opuso Smith la tesis del crecimiento económico como camino para el bienestar común, basado en la división del trabajo y la libre competencia. Apostaba el escocés al mercado y a su dinámica para resolver la visible problemática que postula el mundo de las necesidades en el que el ser humano vive inevitablemente.

Mucho se ha escrito y pensado desde entonces y cabe una pregunta aún sin lograr una respuesta que no sea contradicha. Ya no es el examen macroeconómico como diría ese otro genio económico John Maynard Keynes sino sencillamente ¿porque son unos pobres y otros Las interrogantes formuladas derivaron en debates que alcanzan al instituto de la justicia en la medida todavía más compleja de la responsabilidad que la involucra. En términos cómodos se trata de saber si la pobreza la generamos nosotros, léase cada cual o, si es atribuible a la etiología social como sostienen también importantes y respetables estudiosos de la materia.

En Estados Unidos de América la discusión no acaba ni mucho menos y tiene un marco académico como político que la acoge. Es
inclusive pertinente anotar que el tema divide a los partidos políticos y compromete en mi modesto criterio la calidad de su sistema de gobierno asumido como democrático.

Justicia nos enseñó Aristóteles es equilibrio. Es dar a cada uno lo suyo, es además aportar por el bienestar común y allí aparece un elemento a destacar; la equidad que podemos definir sin pretensiones por cierto como la acción que modera e iguala, corrige el exceso, compensa. Esa constatación que nuestro espíritu legitima del desajuste aun en la aplicación de la ley nos lleva a alterar para nivelar. La justicia no obra en las matemáticas aunque a veces allí la reconocemos.

La pobreza es el problema más grave que padecemos como sociedad los venezolanos y tal vez el mundo. Encararlo supone necesariamente partir de una visión del hombre que si bien fue creado por Dios es conceptualmente un producto humano. Aristóteles nos mostró que somos una entidad social y cada individualidad desde su nacimiento pende y depende de otros seres humanos para vivir, evolucionar y transitar su ciclo de vida. Esa apabullante experiencia común a todos nos muestra la simbiótica que nos es propia pero no agota el paisaje humano signado entretanto de egoísmos, ambiciones, pretensiones,
vanidades y vilezas.

Antes dijimos que la vida es un ejercicio comunitario por lo general y, la pobreza como la riqueza acontece en ese teatro. Veremos sin embargo distintas perspectivas e incidencias para comprender las razones de ese destino que podemos nosotros mismos fraguar.

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ECUADOR: 

PRETENSIÓN DE COERCIÓN O CIERRE DE 31 ORGANIZACIONES DE SOCIEDAD CIVIL

 

El Secretariado Permanente de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia (REDLAD) alerta sobre la pretensión de coerción o cierre que está detrás de el traspaso de 31 organizaciones de sociedad civil en Ecuador al control de la Secretaría Nacional de Comunicación (Secom).

Tras las disposiciones del  Decreto Ejecutivo Numero 16 (Reglamento para el Funcionamiento del Sistema Unificado de Información de las Organizaciones Sociales y Ciudadanas) emitidas en junio del año pasado, el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) hizo el traspaso de las organizaciones, trasladando las competencias de regulaciones y control sobre ellas. Actualmente, la Secom se encarga de observar las organizaciones que se dedican a temas de comunicación, lo cual constituye una acción previa para cohesionar el trabajo de estas organizaciones de sociedad civil que han defendido los derechos civiles y libertades públicas del Ecuador.

Dentro de las organizaciones afectadas se encuentran: la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos (Aedep), la Corporación Participación Ciudadana y Fundamedios.

 

El Secretariado Permanente de la REDLAD, plataforma de más de 520 organizaciones, miembro oficial del Foro de Sociedad Civil de la OEA (Organización de Estados Americanos) y Capítulo Regional del WMD (World Movement for Democracy):

 

  • Alerta sobre la pretensión de coerción detrás de la medida administrativa.
  • Condena la acción que permitirá la violación de la libertad de opinión y expresión.
  • Hace un llamado a respetar la Carta Democrática Interamericana de la Organización de los Estados Americanos
  • Condena esta acción que directamente viola el derecho de asociación y reunión.

 

Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia

secretariado@redlatinoamerica.org






  Secretariado Permanente
Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia- REDLAD

Website: http://www.redlad.org/E-mail: secretariado@redlatinoamerica.org


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Es una pieza magistral de oratoria, una recopilación de la enseñanza de nuestra Santa Madre la Iglesia Católica, una magnifica invocación a la reflexión y la labor del laico.

 

http://www.zenit.org/es/articles/estaba-tambien-con-ellos-judas-el-traidor

 

Estaba también con ellos Judas, el traidor | ZENIT – El mundo visto desde Roma.

 

Estaba también con ellos Judas, el traidor

Reflexión completa del Padre Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia

Publicamos a continuación la reflexión del padre Raniero Cantalamessa en la Pasión del Señor de este Viernes Santo:

Dentro de la historia divino-humana de la pasión de Jesús hay muchas pequeñas historias de hombres y de mujeres que han entrado en el radio de su luz o de su sombra. La más trágica de ellas es la de Judas Iscariote. Es uno de los pocos hechos atestiguados, con igual relieve, por los cuatro evangelios y por el resto del Nuevo Testamento. La primitiva comunidad cristianareflexionó mucho sobre el asunto y nosotros haríamos mal a no hacer lo mismo. Tiene mucho que decirnos.

Judas fue elegido desde la primera hora para ser uno de los doce. Al insertar su nombre en la lista de los apóstoles, el ‘evangelista Lucas escribe: «Judas Iscariote que se convirtió (egeneto) en el traidor» (Lc 6, 16). Por lo tanto, Judas no había nacido traidor y no lo era en el momento de ser elegido por Jesús; ¡llegó a serlo! Estamos ante uno de los dramas más sonbríos de la libertad humana.

¿Por qué llegó a serlo? En años no lejanos, cuando estaba de modala tesis del Jesús «revolucionario», se trató de dar a su gesto motivaciones ideales. Alguien vio en su sobrenombre de «Iscariote» una deformación de «sicariote», es decir, perteneciente al grupo de los zelotas extremistas que actuaban como «sicarios» contra los romanos; otros pensaron que Judas estaba decepcionado por la manera en que Jesús llevaba adelante su idea de «reino de Dios» y que quería forzarle para que actuara también en el plano político contra los paganos. Es el Judas del célebre musical «Jesucristo Superstar» y de otros espectáculos y novelas recientes. Un Judas que se aproxima a otro célebre traidor del propio bienhechor: ¡Bruto que mató a Julio César para salvar la República!

Son todas construcciones que se deben respetar cuando revisten alguna dignidad literaria o artística, pero no tienen ningún fundamento histórico. Los evangelios —las únicas fuentes fiables que tenemos sobre el personaje— hablan de un motivo mucho más a ras de tierra: el dinero. A Judas se le confió la bolsa común del grupo; con ocasión de la unción de Betania había protestado contra el despilfarro del perfume preciosos derramado por María sobre los pies de Jesús, no porque le importaran de pobres —hace notar Juan—, sino porque “era un ladrón y, puesto que tenía la caja, cogía lo que echaban dentro» (Jn 12,6). Su propuesta a los jefes de los sacerdotes es explícita: «¿Cuanto estáis dispuestos a darme, si os lo entrego? Y ellos fijaron treinta siclos de plata» (Mt 26, 15).

* * *

Pero ¿por qué extrañarse de esta explicación y encontrarla demasiado banal? ¿Acaso no ha sido casi siempre así en la historia y no es todavía hoy así? Mammona, el dinero, no es uno de tantos ídolos; es el ídolo por antonomasia; literalmente, «el ídolo de metal fundido» (cf. Éx 34,17). Y se entiende el porqué. ¿Quién es, objetivamente, si no subjetivamente (es decir en los hechos, no en las intenciones), el verdadero enemigo, el competidor de Dios, en este mundo? ¿Satanás? Pero ningún hombre decide servir, sin motivo, a Satanás. Quién lo hace, lo hace porque cree obtener de él algún poder o algún beneficio temporal. Jesús nos dice claramente quién es, en los hechos, el otro amo, al anti-Dios: «Nadie puede servir a dos amos: no podéis servir a Dios y a Mammona» (Mt 6,24). El dinero es el «Dios visible»[1], a diferencia del Dios verdadero que es invisible.

Mammona es el anti-dios porque crea un universo espiritual alternativo, cambia el objeto a las virtudes teologales. Fe, esperanza y caridad ya no se ponen en Dios, sino en el dinero. Se opera una siniestra inversión de todos los valores. «Todo es posible para el que cree», dice la Escritura (Mc 9,23); pero el mundo dice: «Todo es posible para quien tiene dinero». Y, en un cierto nivel, todos los hechos parecen darle la razón.

«El apego al dinero —dice la Escritura— es la raíz de todos los males» (1 Tm 6,10). Detrás de cada mal de nuestra sociedad está el dinero o, al menos, está también el dinero. Es el Moloch de bíblica memoria, al que se le inmolaban jóvenes y niñas (cf. Jer 32,35), o el dios Azteca, al que había que ofrecer diariamente un cierto número de corazones humanos. ¿Qué hay detrás del comercio de la droga que destruye tantas vidas humanas, detrás del fenómeno de la mafia y de la camorra, la corrupción política, la fabricación y el comercio de armas, e incluso —cosa que resulta horrible decir— a la venta de órganos humanos extirpados a niños? Y la crisis financiera que el mundo ha atravesado y este país aún está atravesando, ¿no es debida en buena parte a la «detestable codicia de dinero», laauri sagrada fames[2]por parte de algunos pocos? Judas empezó sustrayendo algún dinero de la caja común. ¿No dice esto nada a algunos administradores del dinero público?

Pero, sin pensar en estos modos criminales de acumular dinero, ¿no es ya escandaloso que algunos perciban sueldos y pensiones cien veces superiores a los de quienes trabajan en sus dependencias y que levanten la voz en cuanto se apunta la posibilidad de tener que renunciar a algo, de cara a una mayor justicia social?

En los años 70 y 80, para explicar, en Italia, los repentinos cambios políticos, los juegos ocultos de poder, el terrorismo y los misterios de todo tipo que afligían a la convivencia civil, se fue afirmando la idea, casi mítica, la existencia de un «gran Anciano»: un personaje espabiladísmo y poderoso, que por detrás de los bastidores habría movido fila los hilos de todo, para fines que sólo él conocía. Este «gran Anciano» existe realmente, no es un mito; ¡se llama Dinero!

Como todos los ídolos, el dinero es «falso y mentiroso»: promete la seguridad y, sin embargo, la quita; promete libertad y, en cambio, la destruye. San Francisco de Asís describe, con una severidad inusual en él, el final de una persona que vivió sólo para aumentar su «capital». Se aproxima la muerte; se hace venir al sacerdote. Éste pide al moribundo: «¿Quieres el perdón de todos tus pecados?» , y él responde que sí. Y el sacerdote: «Estás dispuesto a satisfacer los errores cometidos, devolviendo las cosas que has estafado a otros?» Y él: «No puedo». «¿Por qué no puedes?» «Porque ya he dejado todo en manos de mis parientes y amigos». Y así él muere impenitente y apenas muerto los parientes y amigos dicen entre sí: «¡Maldita alma la suya! Podía ganar más y dejárnoslo, y no lo ha hecho!”[3]

Cuántas veces, en estos tiempos, hemos tenido que repensar ese grito dirigido por Jesús al rico de la parábola que había almacenado bienes sin fin y se sentía al seguro para el resto de la vida: «Insensato, esta misma noche se te pedirá el alma; y lo que has preparado, ¿de quién será?» (Lc 12,20)! Hombres colocados en puestos de responsabilidad que ya no sabían en qué banco o paraíso fiscal almacenar los ingresos de su corrupción se encontraron en el banquillo de los imputados, o en la celda de una prisión, precisamente cuando estaban para decirse a sí mismos: «Ahora gózate, alma mía». ¿Para quién lo han hecho? ¿Valía la pena? ¿Han hecho realmente el bien de los hijos y la familia, o del partido, si es eso lo que buscaban? ¿O más bien se han arruinado a sí mismos y alos demás?

* * *

La traición de Judas continua en la historia y el traicionado es siempre él, Jesús. Judas vendió al jefe, sus imitadores venden su cuerpo, porque los pobres son miembros de Cristo, lo sepan o no. «Todo lo que hagáis con uno solo de estos mis hermanos más pequeños, me lo habéis hecho a mí» (Mt 25,40). Pero la traición de Judas no continúa sólo en los casos clamorosos que he mencionado. Pensarlo sería cómodo para nosotros, pero no es así. Ha permanecido famosa la homilía que tuvo en un Jueves Santo don Primo Mazzolari sobre «Nuestro hermano Judas». “Dejad —decía a los pocos feligreses que tenía delante—, que yo piense por un momento al Judas que tengo dentro de mí, al Judas que quizás también vosotros tenéis dentro».

Se puede traicionar a Jesús también por otros géneros de recompensa que no sean los treinta denarios de plata. Traiciona a Cristo quien traiciona a su esposa o a su marido. Traiciona a Jesús el ministro de Dios infiel a su estado, o quien, en lugar de apacentar el rebaño que se la confiado se apacienta a sí mismo. Traiciona a Jesús todo el que traiciona su conciencia. Puedo traicionarlo yo también, en este momento —y la cosa me hace temblar— si mientras predico sobre Judas me preocupo de la aprobación del auditorio más que de participar en la inmensa pena del Salvador. Judas tenía un atenunante que yo no tengo. Él no sabía quién era Jesús, lo consideraba sólo «un hombre justo»; no sabía que era el hijo de Dios, como lo sabemos nosotros.

Como cada año, en la inminencia de la Pascua, he querido escuchar de nuevo la «Pasión según san Mateo», de Bach. Hay un detalle que cada vez me hace estremecerme. En el anuncio de la traición de Judas, allí todos los apóstoles preguntan a Jesús: «¿Acaso soy yo, Señor?» «Herr, bin ich’s?» Sin embargo, antes de escuchar la respuesta de Cristo, anulando toda distancia entre acontecimiento y su conmemoración, el compositor inserta una coral que comienza así: «¡Soy yo, soy yo el traidor! ¡Yo debo hacer penitencia!», «Ich bin’s, ich sollte büßen». Como todas las corales de esa ópera, expresa los sentimientos del pueblo que escucha; es una invitación para que también nosotros hagamos nuestra confesión del pecado.

* * *

El Evangelio describe el fin horrible de Judas: «Judas, que lo había traicionado, viendo que Jesús había sido condenado, se arrepintió, y devolvió los treinta siclos de plata a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos, diciendo: He pecado, entregándoos sangre inocente. Pero ellos dijeron: ¿Qué nos importa? Ocúpate tú. Y él, arrojados los siclos en el templo, se alejó y fue a ahocarse» (Mt 27, 3-5). Pero no demos un juicio apresurado. Jesús nunca abandonó a Judas y nadie sabe dónde cayó en el momento en que se lanzó desde el árbol con la soga al cuello: si en las manos de Satanás o en las de Dios. ¿Quién puede decir lo que pasó en su alma en esos últimos instantes? «Amigo», fue la última palabra que le dirigió Jesús y él no podía haberla olvidado, como no podía haber olvidado su mirada.

Es cierto que, hablando de sus discípulos, al Padre Jesús había dicho de Judas: «Ninguno de ellos se ha perdido, excepto el hijo de la perdición» (Jn 17,12), pero aquí, como en tantos otros casos, él habla en la perspectiva del tiempo no de la eternidad; la envergadura del hecho basta por sí sola, sin pensar en un fracaso eterno, para explicar la otra tremenda palabra dicha de Judas: «Mejor hubiera sido para ese hombre no haber nacido» (Mc 14,21). El destino eterno de la criatura es un secreto inviolable de Dios. La Iglesia nos asegura que un hombre o una mujer proclamados santos están en la bienaventuranza eterna; pero de nadie sabe ella misma que esté en el infierno.

Dante Alighieri, que, en la Divina Comedia, sitúa a Judas en lo profundo del infierno, narra la conversión en el último instante de Manfredi, hijo de Federico II y rey de Sicilia, al que todos en su tiempo consideraban condenado porque murió excomulgado Herido de muerte en batalla, él confía al poeta que, en el último instante de vida, se rindió llorando a quien «perdona de buen grado» y desde el Purgatorio envía a la tierra este mensaje que vale también para nosotros:

Abominables mis pecados fueron

mas tan gran brazo tiene la bondad

infinita, que acoge a quien la implora [4].

* * *

He aquí a lo que debe empujarnos la historia de nuestro hermano Judas: a rendirnos a aquel que perdona gustosamente, a arrojarnos también nosotros en los brazos abiertos del crucificado. Lo más grande en el asunto de Judas no es su traición, sino la respuesta que Jesús da. Él sabía bien lo que estaba madurando en el corazón de su discípulo; pero no lo expone, quiere darle la posibilidad hasta el final de dar marcha atrás, casi lo protege. Sabe a lo que ha venido, pero no rechaza, en el huerto de los olivos, su beso helado e incluso lo llama amigo (Mt 26,50). Igual que buscó el rostro de Pedro tras la negación para darle su perdón, ¡quién sabe como habrá buscado también el de Judas en algún momento de su vía crucis! Cuando en la cruz reza: «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen» (Lc 23,34), no excluye ciertamente de ellos a Judas.

¿Qué haremos, pues, nosotros? ¿A quién seguiremos, a Judas o a Pedro? Pedro tuvo remordimiento de lo que había hecho, pero también Judas tuvo remordimiento, hasta el punto que gritó: «¡He traicionado sangre inocente!» y restituyó los treinta denarios. ¿Dónde está, entonces, la diferencia? En una sola cosa: Pedro tuvo confianza en la misericordia de Cristo, ¡Judas no! El mayor pecado de Judas no fue haber traicionado a Jesús, sino haber dudado de su misericordia.

Si lo hemos imitado, quien más quien menos, en la traición, no lo imitemos en esta falta de confianza suya en el perdón. Existe un sacramento en el que es posible hacer una experiencia segura de la misericordia de Cristo: el sacramento de la reconciliación. ¡Qué bello es este sacramento! Es dulce experimentar a Jesús como maestro, como Señor, pero aún más dulce experimentarlo como Redentor: como aquel que te saca fuera del abismo, como a Pedro del mar, que te toca, como hizo con el leproso, y te dice: «¡Lo quiero, queda curado!» (Mt 8,3).

La confesión nos permite experimentar sobre nosotros lo que la Iglesia canta la noche de Pascua en el Exultet: «Oh, feliz culpa, que mereció tal Redentor!» Jesús sabe hacer, de todas las culpas humanas, una vez que nos hemos arrepentidos, «felices culpas», culpas que ya no se recuerdan si no por haber sido ocasión de experiencia de misericordia y de ternura divinas!

Tengo un deseo que hacerme y haceros a todos, Venerables Padres, hermanos y hermanas: que la mañana de Pascua podamos levantarnos y oír resonar en nuestro corazón las palabras de un gran converso de nuestro tiempo:

«Dios mío, he resucitado y estoy aún contigo!

Dormía y estaba tumbado como un muerto en la noche.

Dijiste: «¡Hágase la luz! ¡Y yo me desperté como se lanza un grito! […]

Padre mío que me has generado antes de la aurora, estoy en tu presencia.

Mi corazón está libre y la boca pelada, cuerpo y espíritu estoy en ayunas.

Estoy absuelto de todos los pecados, que confesé uno a uno.

El anillo nupcial está en mi dedo y mi rostro está limpio.

Soy como un ser inocente en la gracia que me has concedido»[5].

Este puede hacer de nosotros la Pascua de Cristo.

Traducido del original italiano por Pablo Cervera Barranco

[1] W. Shakespeare, Timón de Atenas, acto IV, escena 3.

[2] Virgilio, Eneida, 3,56-57

[3] Cf. S. Francisco, Lettera a tutti i fedeli 12 (Fonti Francescane, 205).

[4] Purgatorio, III, 118-123 (Traducción de Luis Martínez de Merlo).

[5] P. Claudel, Prière pour le Dimanche matin, en Œuvres poétiques (Gallimard, París 1967) 377.


 

 

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CRISIS EN VENEZUELA: SENTENCIA CONTRA DANIEL CEBALLOS, PRIVACIÓN DE LIBERTAD DE LEOPOLDO LÓPEZ Y PERSECUCIÓN CONTRA MARÍA CORINA MACHADO Y ROCÍO SAN MIGUEL.

 


Marzo de 2014.

El Secretariado Permanente de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia (REDLAD) alerta sobre el levantamiento del cargo de Alcalde y enjuiciamiento arbitrario de Daniel Ceballos, integrante de REDLAD, Coordinador Suplente, fundador de Democracia Joven de las Américas y Alcalde electo de San Cristóbal (Táchira, Venezuela).

 

Ceballos, fue apresado por fuerzas militares sin orden de arresto y sin procedimiento legal, fue encarcelado en una prisión militar y enjuiciado en un procedimiento sumario sin tener derecho a la debida defensa. En un procedimiento no contemplado en las leyes ni en la constitución fue retirado de su cargo y sentenciado por un tribunal no independiente a doce meses de prisión por el supuesto delito de desacato a una decisión judicial que fue producida luego que el estaba bajo arresto.

 

El supuesto desacato es no haber sido activo en retirar las barricadas ciudadanas en las calles de San Cristóbal. Las barricadas, las realizan los ciudadanos organizados para impedir la agresión por parte de miembros de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y la brutalidad de grupos paramilitares conocidos como ”Colectivos” y “Tupamaros”. Son barricadas que ni el mismo gobierno y sus efectivos militares/policiales  ha sido capaz de controlar.

 

Sin mayor causa que impedir las barricadas creadas por los mismos ciudadanos para proteger sus viviendas, el Alcalde fue sancionado, arrestado y encarcelado sin mayores cargos en su contra, sometido a una prisión injusta e ilegal por 12 meses, simplemente por pensar distinto.

 

El Secretariado Permanente de la REDLAD, plataforma de 540 organizaciones, Miembro del Foro de Sociedad  Civil de la OEA y Capítulo Regional del World Movement for Democracy (WMD):

 

·         Condena la parcialización del sistema judicial en Venezuela, la criminalización de la protesta, la violación del debido proceso y la persecución de líderes y lideresas de oposición como Daniel Ceballos, María Corina Machado, Enzo Scarano y Leopoldo López.

 

·         Condena la inexistencia del estado de derecho en Venezuela y las violaciones sistematicas a los derechos humanos.

 

·         Condena la intimidación, amenazas y ataques directos por parte del Presidente Nicolas Maduro contra la directora de la organización Control Ciudadano, Rocío San Miguel.

 

·         Insta a los gobiernos democráticos a rechazar las acciones antidemocráticas que violan los derechos fundamentales de expresión, asociación, reunión pacífica y prensa en Venezuela.

 

·         Se une a los diputados y parlamentos de Guatemala y Costa Rica que han alertado de las prácticas antidemocráticas desarrolladas en Venezuela.

 

·         Se solidariza con los familiares y seres queridos de los estudiantes asesinados y condena la persecución,  represión, amenaza, agresión y tortura contra integrantes del movimiento estudiantil venezolano, activistas y ciudadanos en general.

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Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia secretariado@redlatinoamerica.org

 





  Secretariado Permanente
Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia- REDLAD

Congreso de Guatemala: Pronunciamiento sobre situación en Venezuela

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  Secretariado Permanente
Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia- REDLAD

 

Version web: http://www.redlad.org/node/226
Red Latinoamericana del Caribe para la Democracia

CONGRESO DE COSTA RICA APRUEBA MOCIÓN SOBRE CRISIS EN VENEZUELA:
Solidaridad con Maria Corina Machado, Leopoldo López , Daniel Ceballos y Rocío San Miguel

Diputado Víctor Hugo Víquez Ch. y varios diputados

HACEN LA SIGUIENTE MOCIÓN:

Considerando:

1. Que la paz, la democracia y el diálogo sincero son los únicos mecanismos posibles para el desarrollo integral de las naciones.

2. Entendiendo como necesaria la profundización del respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales como garantes del proceso democrático de los países.

3. Recalcando que la violencia solamente genera inestabilidad y que pérdida de vidas humanas es lamentable en sí misma.

4. Preocupados por el incremento de la violencia y la división en el Pueblo hermano de Venezuela.

LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA

Expresa:

1. A la comunidad internacional, su consternación por el clima de violencia, la intolerancia y el arresto, levantamiento de inmunidad y enjuiciamiento sin causa justa o procedimiento apegado al estado de derecho de líderes políticos democráticamente electos, líderes de la sociedad civil, estudiantes y líderes opositores.

2. Al parlamento venezolano, su exhorto a instaurar una mesa internacional de diálogo y una misión de exploración que permita la negociación y la adquisición de compromisos vinculantes por parte del gobierno, el movimiento estudiantil venezolano, líderes de sociedad civil y la oposición política.

3. Al gobierno venezolano, su solicitud para que amparado en los principios democráticos que fundaron la República, se respete a la oposición política y se garanticen las libertades de asociación y reunión pacíficas, así como el respeto a los derechos humanos.

Reafirma:

1.Su interés en que la democracia, la paz, el diálogo y el debate constructivo florezcan en Venezuela y se detenga el arresto arbitrario de alcaldes, diputados, gobernadores y estudiantes.

2.Su apego al respeto de los pilares democráticos, la justicia social, los derechos humanos y las libertades fundamentales como vía para una salida concertada de la crisis venezolana.

Insta:

A los parlamentos nacionales, regionales y demás instancias a realizar un llamado al diálogo real, independiente y constructivo basado en compromisos exigibles, de respeto del derecho internacional y de las convenciones internacionales de Derechos Humanos en Venezuela.

Victor Hugo Víquez
Diputado de la Asamblea Legislativa de Costa Rica

Secretariado Permanente

Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia- REDLAD

Website: http://www.redlad.org/

E-mail: secretariado@redlatinoamerica.org

Carta de Ines Castillo ( viuda de Simón Sáez Mérida) a Michelle Bachelet, Presidenta de Chile 

 

Caracas, 14 de marzo 2014
Sra. Michelle Bachelet
Presidenta de Chile
Mis respetos.-

Ud. no me conoce pero seguramente el nombre de mi esposo Simón Sáez Mérida, fundador del MIR en Venezuela, hombre de izquierda intachable y crítico, con fundamentos muy serios, del gobierno de Chávez, quien falleció por la acción del hampa en Venezuela que ha cobrado más de 200.000 víctimas, le dirá algo, en el entendido de ser su viuda y compañera de vida por 47 años, de quién es la persona que se le ocurre mandar una nota como la presente a una persona en tan alto cargo.

Esperé expectante la respuesta al periodista que la entrevistó en CNN Chile sobre la libertad de expresión en Venezuela y el bloqueo incluso de NTN24 y su respuesta me hizo sentir mal se lo confieso, cuando deduje  que  la amistad o la ideología a veces se pone por encima de los derechos de los pueblos hermanos. 

Aunque en términos generales se expresó a favor de la Democracia y defensa de los DDHH sobre lo cual Ud. tiene amplia experiencia personal que se le reconoce, en lo concreto, ante la pregunta, prefirió escurrir su respuesta como defensora de esos derechos al señalar que al menos en Chile, de acuerdo a la Constitución, la libertad de expresión era un derecho, pero que no conocía la legislación venezolana.

Muy lamentable realmente su respuesta porque a nivel mundial la libertad de expresión es un derecho consagrado y uno de los parámetros para medir la democracia en los países. 

Tampoco es válida, y Ud. disculpe, de que sólo tenía la información de prensa sobre lo que ocurría en  materia de DDHH, porque los representantes diplomáticos chilenos deben haber puesto al día al Gobierno de Chile sobre las graves violaciones a los DDHH que ocurren en Venezuela, incluso mayores que las que he observado en mi larga vida desde niña, a partir de la dictadura de Pérez Jiménez, cuando mis dos padres  fueron presos políticos por años, incluso mi padre en un campo de concentración, así como tampoco las represiones sufridas durante los regímenes bipartidistas antes de Chávez, épocas de guerrilla y de lucha armada, cuando mi marido también estuvo preso por cinco años. Tenga la certeza de que la represión masiva e indiscriminada sufrida en este momento en Venezuela es inédita tanto en extensión como en brutalidad. 

 Hoy el Vice-Presidente e hijo político de Chávez ha amenazado con meter presos a los que protesten, frase que me hizo recordar los campos deportivos convertidos en cárceles en Chile bajo la dictadura de Pinochet donde, por cierto, fusilaron a un familiar de mi marido. La protesta es generalizada en todo el país.

Sin sacar de nuevo la deuda que la izquierda chilena tiene con Venezuela, su pueblo  y con los gobiernos anteriores al de Chávez, conducta caribeña que nos caracteriza, es menester decirle, como mujer de izquierda, que  la respuesta automática operó  sobre este punto expresado en la entrevista antes mencionada. Así lo sentí.

Siendo opositores mi marido y yo al gobierno de Carlos Andrés Pérez, ante mis ojos y de muchos venezolanos, el ex-presidente venezolano mostró mayor compromiso con la democracia hacia lo externo, al menos con los chilenos y los argentinos, a pesar de sus antecedentes en cuanto a la izquierda venezolana, la represión  y los conflictos internos que vivimos.

No sé en nombre de cuál izquierda el denominado bloque de mandatarios solidario del presente gobierno de Nicolás Maduro, se expresa. El de Venezuela no es de izquierda, no es socialista. Es un régimen de fuerza militar que aplica terrorismo de estado para mantenerse en el poder.

Aunque Hugo Chávez no está, se encargó de designar militares como sus candidatos a las gobernaciones por lo que ahora, generales en su mayoría, no precisamente de izquierda, comandan las regiones sobre todo donde han sido mucho más violentos los ataques contra los estudiantes y la población civil desarmada que protesta por el estado de miseria en el que estamos sumidos y la inseguridad, por parte de la Guardia Nacional Bolivariana y los grupos paramilitares afines al gobierno. 

No es posible olvidar la frase que Chávez repetía cada vez en cadena nacional:  “no lo olviden… esta revolución es armada, armada, que no se les olvide nunca,  y el pueblo va a defender con las armas esta Revolución… ”

Me permito mencionarle, no obstante, algunas frases sobre libertad de expresión de la Constitución venezolana en el Capítulo sobre Derechos Civiles aprobada en 1999 bajo el mandato de Hugo Chávez. “Art. 58…  toda persona tiene derecho a la información oportuna, veraz e imparcial, sin censura de acuerdo con los principios de esta Constitución… “, incluso la información no puede ser suspendida ni en estados de excepción. 

También la Constitución establece la Autonomía Universitaria y el día jueves 13 de marzo nuestra gloriosa Universidad Central de Venezuela fue agredida por contingentes militares y por colectivos armados, para impedir que marcháramos (derecho consagrado también). Se recolectaron 850 cartuchos de bombas lacrimógenas dentro de nuestro recinto, profesores y estudiantes fueron heridos, sólo para mencionarle como ejemplo un sitio donde destacados profesionales chilenos hicieron una brillante carrera docente y aportaron a nuestra educación superior valiosos conocimientos.

No puedo dejar de reconocer mi admiración hacia Ud. como mujer que se enfrentó a una dictadura. Mi madre también fue torturada durante la dictadura de Pérez Jiménez y pasó cuatro años presa en un remoto lugar del país, sin visitas,  mientras mi padre, al otro extremo de la geografía, era sometido a trabajos forzados. Por ese vínculo que uno establece, emocional en lo primario, es que me he atrevido a escribirle.

Si el hampa no hubiese cobrado la vida de Simón tal vez él le hubiese escrito con la vehemencia que lo caracterizaba como un hombre de izquierda verdadero y con el verbo encendido, como lo hizo en vida para denunciar la farsa que a nombre de la izquierda se ha montado, así como contra la corrupción que ha sumido en la pobreza a un país tan rico como el nuestro y, para males mayores, desacreditando a la izquierda de América Latina.

Me valgo, para mandarle la presente, de los buenos amigos chilenos que vivieron en Venezuela y que compartieron con mis hijos las aulas universitarias, personas de mi profundo y eterno afecto.

Disculpe Ud. la osadía,  mi marido no está y yo recojo su bandera. 

Saludos.
Inés Castillo

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