DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

UNIVERSIDADES EN LA MIRA

Es difícil jerarquizar los problemas que azotan a la nación. La inseguridad, la escasez, el costo de la vida, la falta de oportunidades para trabajar, el déficit escandaloso en salud y educación, el deterioro de la planta física, la entrega de la soberanía a los cubanos, la increíble actitud ante Guyana y lo que significa la reclamación esequiva, son apenas algunas de las situaciones que al profundizarlas, nos llevan a una conclusión: Venezuela vive la peor tragedia de su historia contemporánea.

Todos los males están sobre diagnosticados, pero es poco lo que se hace para enfrentarlos con ánimo de superación. Uno de los más importantes está referido a las Universidades. Tanto a las nacionales y autónomas como a las privadas que no se han doblegado ante el régimen. Son víctimas de un acoso sostenido. Se agrava progresivamente. La acción va desde la manipulación para interferir las elecciones de autoridades, de estudiantes, profesores, empleados y obreros utilizando a discreción al desacreditado Tribunal Supremo de Justicia, hasta el cerco presupuestario para asfixiarlas colocando a quienes las dirigen en papel de mendigos ante quienes tienen el control total del poder y del dinero que le va quedando al país. Ahora pretenden también determinar el ingreso de quienes aspirar estudiar mediante un rígido control al margen de las normas establecidas de manera libre y autónoma. Se trata de un nuevo intento para infiltrarlas, deteriorar la calidad operacional e ir creando condiciones de ingobernabilidad que justifiquen medidas represivas o, incluso, la intervención definitiva de las mismas. Quedaría liquidada la autonomía universitaria por la cual tantos hemos luchado durante tanto tiempo.

De acuerdo a nuestra legislación y a la mejor tradición, los egresados también somos parte activa de la Universidad. Desde estas líneas quiero enviar un claro mensaje a este sector para que tomemos conciencia de la magnitud del peligro. Tenemos una altísima cuota de responsabilidad con relación al desenlace previsible. La comunidad universitario nos necesita con urgencia. A ese llamado debemos responder con energía y acciones concretas coordinadas con las autoridades de cada institución y con los gremios docentes, estudiantiles y sociales que conviven en cada Universidad.

Los candidatos a la Asamblea Nacional deberían estar a la cabeza de esta lucha.

oalvarezpaz@gmail.com

Lunes, 17 de agosto de 2015

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