Así  lo  creo…

SE  DESPIDE  EL  2014,  PERO  LA  ESPERANZA  NO  SE  VA

Jesús Alberto Barrios R.

Se va el 2014 con el riesgo país más alto del mundo, se ubicó en niveles elevados durante las protestas de principios de año pero, una vez la agitación en las calles perdió fuerza y Rafael Ramírez (para el momento vicepresidente para el área económica) le aseguró al mercado que vendría un  conjunto de reformas para corregir desequilibrios, el riesgo país cayó hasta 8,8 puntos en junio. Al no concretarse los anuncios, la percepción negativa ganó terreno y la visión de riesgo regresó. Ante una situación tan difícil, Maduro confirma su incapacidad para enfrentar la mega-crisis que dejó su predecesor y que él agrava con sus políticas. La economía vuelta un vértigo de distorsiones. El gobierno ha elevado sus gastos hasta una magnitud que supera con creces al ingreso proveniente del petróleo y la recaudación de impuestos. Un desequilibrio cambiario, en Venezuela nadie sabe cuánto vale un dólar. El gobierno lo vende a tres precios mientras que en el mercado paralelo supera los 170 bolívares. Esto indica que el desequilibrio es el más grave de la historia de los controles de cambio. Lo cierto es que el resultado lo marca el dólar paralelo que es utilizado como guía por las empresas y comercios al momento de calcular los costos de reposición y los precios de una amplia gama de productos y servicios. Esta medida ha sido un total y absoluto fracaso del gobierno que ha mantenido el control de precios como su principal arma para combatir la inflación y el resultado ha sido que Venezuela experimenta la mayor inflación de América Latina y una de las más altas del mundo. El 2014 ha sido un año en el que todo lo que venía mal se fue empeorando. Ha sido un año de exagerada represión y en particular, contra la protesta estudiantil y ciudadana. La esperanza en Venezuela se asienta en los tiempos afirmativos de su historia y en el potencial de su gente. Tradicionalmente la Navidad ha sido una época de paz y reflexión. Al mismo tiempo de propósitos en la búsqueda de objetivos que nos proporcionen una mejor calidad de vida, física y espiritual. Por eso la esperanza se afinca en superar las dificultades y encontrar el camino. Esta no se puede ir porque mantenerla es un deber venezolano, así sea a contracorriente de los pronósticos. Se va el 2014 pero la esperanza no se va.

jesusalbertob@hotmail.com

@jesus_albertob

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