Viernes, 31 de mayo de 2013

Síguenos:

Editorial

El fin del militarismo en Venezuela está cerca

En Venezuela estamos por presenciar la victoria de la civilidad ante la desafortunada tradición de considerar que la solución de los males del país está en manos de algunos dirigentes militares

No conocer los límites del poder real es un error en el que caen muchos gobernantes que confunden la realidad local de su poder relativo con la insignificancia de su posición en un mundo cada vez más interdependiente.

En el caso de Maduro y sus cogobernantes, se llamen éstos Cabello o Jaua, para sólo mencionar algunos de los que hoy comparten el mando, el delirio es de dimensiones patéticas. Están convencidos de que gobernar temporalmente a Venezuela con legitimidad cuestionada, les da carta blanca para increpar, insultar y hasta amenazar a jefes de Estado de otros países.

La reacción que han tenido y seguirán teniendo con las intervenciones y conversaciones que en el exterior mantienen Capriles y otros dirigentes de la oposición, demuestra el impacto de la estrategia de la Unidad Democrática de hacer notorio el fraude que se cometió en las elecciones presidenciales de abril.

Es evidente que la iniciativa política en Venezuela la tiene hoy Capriles y que ésta se mueve en dos escenarios distintos pero complementarios.

En primer lugar, el contacto directo con el pueblo en las distintas asambleas populares en las que el gobernador de Miranda expone de manera clara y efectiva la realidad de los hechos que han ocurrido y ocurren en el país, arrinconando a un gobierno que no encuentra manera de contrastarla, salvo intentando ponerle un bozal a los medios de comunicación social.

Por otro lado, merece ser destacada la coordinación de las relaciones con los principales actores del mundo internacional que viene adelantando con mucha eficacia la diputada María Corina Machado y que le abren camino a Capriles para que en muchos países se conozca el carácter ilegítimo y anti democrático del actual gobierno. Se ha subsanado una carencia que afectó durante muchos años la actividad internacional de la oposición.

Los “enchufados” no van a mejorar su imagen internacional amenazando a aquellos países que quieran escuchar la versión de la realidad venezolana expresada por los líderes de la oposición. Por el contrario, estos intentos de coacción demuestran la intolerancia y la falta de espíritu democrático de quienes detentan el poder actualmente en Venezuela.

Si no entienden que ya no tienen el poder que alguna vez tuvieron, y del cual abusaron, para crear la crisis que atraviesa hoy nuestro país, y no asumen una actitud más humilde y acorde con la realidad actual, acelerarán su caída. El militarismo que prevalece en la conducción del destino de Venezuela será mas temprano que tarde vencido por el espíritu democrático del pueblo venezolano. Es tan arraigado y vigoroso nuestro espíritu democrático que aún en los períodos de apogeo del régimen castrocomunista nunca estuvo por debajo del 40% de la población y ahora supera con creces el 50%.

En Venezuela estamos por presenciar la victoria de la civilidad ante la desafortunada tradición de considerar que la solución de los males del país está en manos de algunos dirigentes militares. Este país afortunadamente tiene ya tras de si una larga vocación democrática y no acepta gobiernos que no surjan de la auténtica e incuestionable voluntad popular.

Envíe sus comentarios a editor@analitica.com

Ver más en: http://www.analitica.com

Publicado por infragon desde WordPress para BlackBerry

Anuncios