Lunes, 13 de mayo de 2013

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Editorial

La cruel indiferencia de Suramérica

Esperemos que la cordura vuelva a reinar y los gobernantes se percaten del peligro que en América del Sur se den las condiciones para lo que Talmón denominaba las democracias totalitarias

Es reprobable la actitud de algunos gobiernos del sur que pretenden hacerse la vista gorda frente al drama venezolano. Como bien dijo el ex presidente Pastrana en una entrevista publicada ayer domingo en el diario El UNIVERSAL “Democracia sin votos contados no es, ni será nunca, democracia”.

Es difícil entender cómo un hombre ,definitivamente honesto, como el Presidente del Uruguay pueda desentenderse de lo que ocurre en nuestro país. Acaso olvida que muchos de sus compatriotas recibieron asilo en Venezuela cuando en su país había un gobierno que perseguía a sus compañeros de lucha. No se da cuenta de que aquí no hay socialismo sino una cleptocracia autoritaria y además con rasgos fascistoides.

El caso de Dilma Roussef es aún más complejo porque ella fue una luchadora contra la dictadura militar en su país y por ello sabe que cuando los militares se enquistan en el poder cuesta mucho desatornillarlos. Pero al mismo tiempo le resulta difícil desmarcarse definitivamente de Lula que junto a Fidel Castro son los titiriteros de un engendro que presuntamente gobierna Venezuela desde hace 14 años.

No creemos que valga la pena tratar de entender las razones por las que Cristina idolatra la realidad actual venezolana, es tan obvio que no hacen falta anteojos para entender cuán importante ha sido la alianza con el castrochavismo para mantenerse en el poder.

El caso del Presidente Santos merece algunos comentarios particulares que expone con suma claridad el ex presidente Pastrana en la citada entrevista y que tal vez expliquen su absurda postura. Ante la pregunta que le hace Roberto Giusti en su entrevista ¿ Es Santos un rehén del chavismo? La respuesta del ex presidente es reveladora “Santos es rehén de sí mismo por la reelección que busca tan angustiadamente y que, en buena parte, ha puesto en manos del chavismo al jugarse la paz como carta electoral. Ese socio, tras la muerte de Chávez y el proceso electoral, ha entrado en la peor de sus crisis”

Uno de los dramas de nuestra región es sin dudas el reeleccionismo que distorsiona la esencia de la democracia que es la alternabilidad en el poder. Vemos con preocupación la tendencia a establecer gobiernos perpetuos como lo son Cuba , Argentina y los países del Alba.

Esperemos que la cordura vuelva a reinar y los gobernantes se percaten del peligro que en América del Sur se den las condiciones para lo que Talmón denominaba las democracias totalitarias.
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