Miércoles, 10 de abril de 2013

Síguenos:

Editorial

Cuidado con tratar de manipular la voluntad popular

Las elecciones deben ganarse en las urnas y no con maniobras de última hora por eso es fundamental que todos aquellos que deseen vivir en democracia no sólo salgan masivamente a votar sino que estén dispuestos a proteger en las mesas el resultado que emane de la elección popular

Todo régimen que se perpetúa en el poder tiene la tendencia a creerse eterno y omnipotente. El problema está en que cuando un régimen es de carácter exclusivamente personalista y ya no está presente la figura carismática y emblemática, los sucesores comienzan a hacer toda clase de maromas para rellenar el vacío y sobre todo el control que tenía el hegemón.

Lo que estamos observando en esta brevísima campaña electoral es que el chavismo sin Chávez carece de sindéresis y de norte. Parece un barco a la deriva capitaneado por un inexperto que pretende recibir guías del más allá. Lo peor es que la tripulación de esa nave está colmada de personas enloquecidas y cegadas por el ansia de poder y que no están dispuestas a obedecer al inexperto. Como dijo el segundo de a bordo el capitán era “el muro de contención de muchas ideas locas”.

Esas circunstancias permiten prever cualquier situación irregular emanada de alguno de los espíritus febriles y por eso salen a relucir ideas bizantinas como la de los paracachitos salvadoreños o la presunta amenaza de un minicidio. Pero lo que más preocupa es la descarada parcialización de las rectoras del CNE con todo aquello que emane del comando oficialista.

Las elecciones deben ganarse en las urnas y no con maniobras de última hora por eso es fundamental que todos aquellos que deseen vivir en democracia y no en un régimen político a lo cubano no sólo salgan masivamente a votar sino que estén dispuestos a proteger en las mesas y en el país el resultado que emane de la elección popular.

Democracia no es sólo el derecho al voto sino la obligación de aceptar la expresión libre del pueblo para elegir a su gobernante. Toda interferencia, toda manipulación es una manera de contradecir la expresión genuina de la voluntad popular y frente a eso el pueblo tiene el derecho de exigir que se haga cumplir lo previsto en la Constitución y las leyes.
Envíe sus comentarios a editor@analitica.com

Ver más en: http://www.analitica.com

Publicado por infragon desde WordPress para BlackBerry

Anuncios