Editorial

Amuay: Una tragedia que nunca debió ocurrir

El país unido, sin distingo de colores, debe exigir que la seguridad de nuestra industria petrolera esté a la altura de las mejores refinerías del mundo y que accidentes como el que ocurrió en Amuay puedan ser evitados

La tragedia de Amuay que enluta al pueblo venezolano es un hecho lamentable desde todo punto de vista. Esas explosiones en la que fue durante muchos años una de las refinerías más grandes del mundo deben ser objeto de una profunda y desapasionada reflexión nacional.

Las causas  de este tipo de accidentes no son producto de circunstancias naturales. Aquí no ha habido ni un tsunami, ni un terremoto que pudieran haber ocasionado accidentes imprevisibles. En este tipo de instalaciones de alta volatilidad, se dispone de protocolos de seguridad que son normas internacionales y además existe un resguardo permanente del acceso de personal no autorizado y capacitado dentro del perímetro del complejo refinador.

Las primeras impresiones tras los comentarios hechos a la prensa por los habitantes de la zona parecieran confirmar la crónica de un mal anunciado en el que los pobladores habrían percibido y olido algo semejante, pero a mayor escala de una fuga de gas. Si esa fue la causa principal de la explosión deberá ser objeto de un análisis responsable e imparcial porque ya el daño lamentablemente ocurrió y lo que hay que impedir a toda costa es que se vuelvan a producir circunstancias similares que enluten a más familias venezolanas.

El país unido, sin distingo de colores, debe exigir que la seguridad de nuestra industria petrolera esté a la altura de las mejores refinerías del mundo y que accidentes como el que ocurrió en Amuay puedan ser evitados.

No queremos terminar estas notas sin antes expresar nuestras palabras de sentidas condolencias a las familias  de todos aquellos que  lamentablemente perecieron y la exigencia de que los heridos de gravedad sean atendidos ya sea en Venezuela como en otros lugares del mundo en los que se les pueda garantizar la mejor recuperación posible a sus graves lesiones.

Esta es una hora en que los venezolanos unidos debemos brindarles a todas las víctimas de este des astre nuestra más absoluta solidaridad.
Envíe sus comentarios a editor@analitica.com

Ver más en: http://www.analitica.com

Anuncios