El año pasado disertaba sobre la existencia de tres COPEI, sin embargo, el diario trajinar y los resultados electorales de la campaña pasada me han llevado a ver la existencia de apenas dos COPEI, el primero el la organización de base fiel a los principios y en buena parte ajena a las acciones y líneas que la organización resuelve aplicar, de allí la tan distante posición del liderazgo que la organización ostenta hoy día.

La otra es la organización complaciente y alcahueta del gobierno de turno independientemente sea oposición u oficialista, ya que en ella pululan agentes políticos que viven de usufructuar a nombre del partido y de expoliar el trabajo de las bases, el mejor ejemplo de esto fue el caso Cabimas, municipio irresuelto por negligencia y complicidad de miembros del comité regional, por auspicio del estamento opositor, Cabimas durante años ha sido el ejemplo de lo que no puede ni debe ser un partido político, ya que había llegado al punto de reducirse tanto que las decisiones políticas eran tomadas en el seno de otras organizaciones y acatadas inicialmente por la base copeyana, la cual termino simplemente dispersándose dejando la nave a la deriva, en manos de un pequeño grupo de corsarios y filibusteros de la política.

Sin embargo, nadie por mucho que le ataquen permanece sin defenderse, COPEI trato de levantarse, aprovecho los errores e inconsistencia jurídicas cometidas de los candidatos que dentro del bloque opositor se trataron de imponer y levanto un proceso interno para seleccionar candidatos, grave pecado porque afectaba las prebendas que durante años ostentaron algunos grupos de antiguos dirigentes, razón por la cual trataron de presionar para que COPEI no postulara candidato, aún a sabiendas que no existía viabilidad en la formulas que desde fuera se trataban de imponer.

Pero es mas que obvio que si a ciudadanos en pleno ejercicio de sus derechos, les estaban truncando sus carreras políticas porque afectaban el crecimiento del oficialismo, que podía esperar uno que estaba al margen de la ley, “Solo un alcahueta imbécil postularía a un alcalde en ejercicio en el límite de sus condiciones en un municipio del mismo circuito” y sin embargo lo hicieron, no podían esperar otra cosa, lo lamentable de esto es que fuerzas dentro de COPEI conspiraron para que COPEI fuese relegada al último lugar.

El colmo de la desfachatez radica en que esos ex-agentes de COPEI quienes conspiraron para violar el acuerdo unitario y propiciaron no ocurriese la tan ansiada solución a los 7 municipios en pugna y propiciaron terminamos perdiendo 13 municipios, son quienes hoy aplican la caza de brujas interna; No buscan sino evitar se cumpla la promesa de devolver la organización a sus principios y a sus bases, es lamentable tener que hacer estas afirmaciones pero la casa esta invadida de prostitutas que se venden al mejor postor y la frase que según los politólogos y toda la bibliografía sobre organizaciones político partidistas venezolanas, coinciden en describir a COPEI como una “organización segundona de la social-democracia y sin vocación de poder” es un realidad y de eso lo que tratan de hacer en Cabimas es apenas un ejemplo.

Aún nadie puede explicar como de la noche a la mañana los directivos que renunciaron a la organización, a sus cargos y se fueron a trabajar a espaldas de las líneas del partido declaran tras una declaración que entre líneas se lee como que para ellos “era preferible vender Cabimas a encontrar una solución concertada para el Zulia”, por lo que tratan ahora de volver a tomar el poder, claro el dolor de los padrinos y mecenas en importantes organizaciones social-demócratas es mas profundo que las penurias que la base copeyana e incluso que los padecimientos del pueblo de Cabimas, en esencia es esa la razón por la cual el oficialismo aún ostenta el poder.

Ing. Francisco J González R Msc

Pdte (E) COPEI Cabimas