enero 2009


Mensaje 63 Aniversario

COPEI Partido Popular

Propuesta para un nuevo Acuerdo Unitario

Al cumplir sesenta y tres años, Copei-Partido Popular ratifica su confianza en Venezuela y su fe en el futuro libre y próspero que luchando juntos podemos construir.

Hoy más que nunca estamos atentos a la diaria lección de las vivencias de nuestro pueblo, que se despierta temprano y se acuesta tarde para cumplir su tarea. Que estudia y trabaja, que lucha y sueña, que enfrenta la adversidad de la delincuencia, de los precios altos, de los malos servicios, pero que mantiene la esperanza y el optimismo porque sabe, que si hacemos lo que hay que hacer,  el mañana puede ser mejor.

En el proceso electoral de noviembre pasado hicimos nuestro aporte serio y responsable a la unidad de las fuerzas democráticas. Lo hicimos convencidos de la importancia de la unidad de los demócratas para enfrentar los retos electorales del 2008. Promovimos la firma del acuerdo del 23 de enero, participamos en la plataforma electoral unitaria sin egoísmos y defendimos el voto de cada ciudadano. La unidad permitió conquistar importantes espacios para la recuperación democrática de Venezuela. La unidad ensanchó los espacios del pluralismo en los gobiernos regionales y locales. Ahora, juntos debemos gobernar bien, producir resultados en beneficio de todos, con imaginación, con talento, con competencia, con compromiso social.

En este nuevo aniversario le proponemos a la sociedad democrática un nuevo acuerdo unitario. Un acuerdo unitario que nos permita el inicio de un gran Proyecto Nacional donde tenga preponderancia la gente, donde lo social sea lo primordial. Este Proyecto Nacional  nos obliga a trabajar unidos; para evitar la aprobación de la reelección indefinida y para presentar nuevamente una plataforma electoral unitaria en las venideras elecciones de concejales y juntas parroquiales. Proponemos que el próximo 23 de enero volvamos a suscribir un acuerdo que inicie las bases de una propuesta para el país y que selle la unidad para el 2009. 

La unidad sigue siendo necesaria, porque en lugar de ocuparse de los problemas reales de la gente, como la inseguridad y la violencia, la inflación y la escasez, los efectos en nuestro país de la crisis económica internacional,  en vez de decirnos la verdad y buscar ayuda, pedir opinión a los venezolanos más preparados para enfrentar estos problemas que nos afectan a todos, el Presidente ha decidido meternos en otro proceso electoral para pedir, otra vez, que aprobemos la reelección indefinida que el pueblo negó.

La reelección indefinida significa más poder personal por tiempo ilimitado, menos libertad y condenar a Venezuela a viejas políticas que ya no funcionan.

La reelección indefinida es una falta de respeto y una burla al pueblo que votó el 2 de diciembre de 2007, es la continuación de la polarización y los conflictos en nuestro país.

La reelección indefinida da preferencia al interés personal del Presidente y unos pocos por seguir en el poder, antes que a las necesidades reales de los venezolanos de carne y hueso, en los barrios y las urbanizaciones, en los pueblos y los campos.

Votar NO es reafirmar la voluntad popular que ya se expresó y rechazó la reelección indefinida.

Votar NO es reconocer y respetar la voluntad del pueblo.

Votar NO es evitar que se cree una clase política perpetua.

Votar NO es abrir permanentemente las puertas a venezolanos con ideas frescas y nuevas energías.

El NO, es la llave a un futuro en donde los venezolanos trabajemos juntos y unidos para resolver los problemas que apremian al país.

Copei-Partido Popular se compromete a defender tu derecho a un futuro libre y próspero.

En Copei-Partido Popular, una dirigencia joven con vocación de servicio y visión de futuro te abre las puertas para construir juntos un punto de encuentro de todos los venezolanos que quieren cambios de verdad.

Seriedad política. Gerencia honesta y eficaz de la administración pública. Eficiencia y productividad económica. Y, por encima de todo, sensibilidad social, conciencia de la angustia en que viven la mayoría de los hogares venezolanos y solidaridad sincera con sus preocupaciones y su derecho a la esperanza.

El futuro está en nuestras manos.

Copei-Partido Popular

24 Horas por ti. 

13 de enero 2009

Anuncios

Mensaje 63 Aniversario

COPEI Partido Popular

Propuesta para un nuevo Acuerdo Unitario

Al cumplir sesenta y tres años, Copei-Partido Popular ratifica su confianza en Venezuela y su fe en el futuro libre y próspero que luchando juntos podemos construir.

Hoy más que nunca estamos atentos a la diaria lección de las vivencias de nuestro pueblo, que se despierta temprano y se acuesta tarde para cumplir su tarea. Que estudia y trabaja, que lucha y sueña, que enfrenta la adversidad de la delincuencia, de los precios altos, de los malos servicios, pero que mantiene la esperanza y el optimismo porque sabe, que si hacemos lo que hay que hacer,  el mañana puede ser mejor.

En el proceso electoral de noviembre pasado hicimos nuestro aporte serio y responsable a la unidad de las fuerzas democráticas. Lo hicimos convencidos de la importancia de la unidad de los demócratas para enfrentar los retos electorales del 2008. Promovimos la firma del acuerdo del 23 de enero, participamos en la plataforma electoral unitaria sin egoísmos y defendimos el voto de cada ciudadano. La unidad permitió conquistar importantes espacios para la recuperación democrática de Venezuela. La unidad ensanchó los espacios del pluralismo en los gobiernos regionales y locales. Ahora, juntos debemos gobernar bien, producir resultados en beneficio de todos, con imaginación, con talento, con competencia, con compromiso social.

En este nuevo aniversario le proponemos a la sociedad democrática un nuevo acuerdo unitario. Un acuerdo unitario que nos permita el inicio de un gran Proyecto Nacional donde tenga preponderancia la gente, donde lo social sea lo primordial. Este Proyecto Nacional  nos obliga a trabajar unidos; para evitar la aprobación de la reelección indefinida y para presentar nuevamente una plataforma electoral unitaria en las venideras elecciones de concejales y juntas parroquiales. Proponemos que el próximo 23 de enero volvamos a suscribir un acuerdo que inicie las bases de una propuesta para el país y que selle la unidad para el 2009. 

La unidad sigue siendo necesaria, porque en lugar de ocuparse de los problemas reales de la gente, como la inseguridad y la violencia, la inflación y la escasez, los efectos en nuestro país de la crisis económica internacional,  en vez de decirnos la verdad y buscar ayuda, pedir opinión a los venezolanos más preparados para enfrentar estos problemas que nos afectan a todos, el Presidente ha decidido meternos en otro proceso electoral para pedir, otra vez, que aprobemos la reelección indefinida que el pueblo negó.

La reelección indefinida significa más poder personal por tiempo ilimitado, menos libertad y condenar a Venezuela a viejas políticas que ya no funcionan.

La reelección indefinida es una falta de respeto y una burla al pueblo que votó el 2 de diciembre de 2007, es la continuación de la polarización y los conflictos en nuestro país.

La reelección indefinida da preferencia al interés personal del Presidente y unos pocos por seguir en el poder, antes que a las necesidades reales de los venezolanos de carne y hueso, en los barrios y las urbanizaciones, en los pueblos y los campos.

Votar NO es reafirmar la voluntad popular que ya se expresó y rechazó la reelección indefinida.

Votar NO es reconocer y respetar la voluntad del pueblo.

Votar NO es evitar que se cree una clase política perpetua.

Votar NO es abrir permanentemente las puertas a venezolanos con ideas frescas y nuevas energías.

El NO, es la llave a un futuro en donde los venezolanos trabajemos juntos y unidos para resolver los problemas que apremian al país.

Copei-Partido Popular se compromete a defender tu derecho a un futuro libre y próspero.

En Copei-Partido Popular, una dirigencia joven con vocación de servicio y visión de futuro te abre las puertas para construir juntos un punto de encuentro de todos los venezolanos que quieren cambios de verdad.

Seriedad política. Gerencia honesta y eficaz de la administración pública. Eficiencia y productividad económica. Y, por encima de todo, sensibilidad social, conciencia de la angustia en que viven la mayoría de los hogares venezolanos y solidaridad sincera con sus preocupaciones y su derecho a la esperanza.

El futuro está en nuestras manos.

Copei-Partido Popular

24 Horas por ti. 

13 de enero 2009

Por Oswaldo Álvarez Paz

Esta semana se cumplen 63 años de la fundación de COPEI. Nació como Comité de Organización Política Electoral Independiente para participar en la elección de la Asamblea Nacional Constituyente de 1947 en plena “revolución de octubre”. Ese Comité eligió diecinueve diputados para la historia. Combativos y brillantes. Echaron las bases para convertirse en la alternativa frente a la todopoderosa Acción Democrática de la época. Muy pronto adoptó la denominación de Partido Socialcristiano COPEI, asumiendo estatutariamente la condición Demócrata Cristiana. El tiempo ha venido desdibujando las características de aquel movimiento juvenil y retador.

En los diez años anteriores al 13 de enero de 1946 pasaron cosas trascendentes. Un importante grupo de estudiantes se separó de la Federación de Estudiantes de Venezuela, la FEV, expresión de la generación del 28, liderizada entre otros por Jóvito Villalba, Rómulo Betancourt y Raúl Leoni. Casi todos de orientación marxista, leninista y hasta estalinista. Un marcado acento laicista en un ambiente de incomprensiones y sectarismos, cerraba posibilidades para otras tendencias que se desarrollaban a la muerte de Juan Vicente Gómez. Así nació la Unión Nacional Estudiantil, la cual dio paso al movimiento político distinguido como Acción Nacional, verdadero núcleo originario de COPEI. La oposición fue frontal en el trienio de la Junta de Gobierno y la resistencia muy digna en la década de la dictadura que tuvo a Pérez Jiménez como protagonista. Lo demás es historia más reciente, aunque ya han pasado cincuenta y un años del 23 de enero de 1958. Esa fecha marca la llegada a la política de la generación con la cual me identifico. Llegué a la Juventud Revolucionaria Copeyana en la primera quincena de febrero de ese año, hace más de medio siglo. Se dice fácil, pero sin abandonar el combate político, me separé de la militancia activa del partido en el año 2000. En medio siglo largo, en el partido o al lado de él e, incluso, a la media distancia, he sido fiel a las enseñanzas y al ejemplo de los fundadores.

Su mérito mayor fue haber concretado en un gran partido, con vocación real de poder, el sentimiento humanista y cristiano de una parte importante de Venezuela que no tenía como expresarse políticamente. Hemos visto de todo y hemos sido protagonistas de no poco de lo bueno y de lo malo de la Venezuela contemporánea. Hoy más que nunca creo en la dignidad de la persona humana, en la perfectibilidad de la sociedad civil y en la justicia social como instrumento para alcanzar el bien común, principios pilares de la Democracia Cristiana frente a toda pretensión autocrática, estatista y totalitaria. Entendí el cambio de nombre de COPEI, ahora partido popular, pero por favor, las raíces socialcristianas identifican a mucha gente dentro y fuera de COPEI. Hay un vacío enorme en la política. Venezuela tiene como llenarlo. La democracia es el centro humanista y plural.

oalvarezpaz@gmail.com Lunes, 12 de enero de 2009

Por Oswaldo Álvarez Paz

Esta semana se cumplen 63 años de la fundación de COPEI. Nació como Comité de Organización Política Electoral Independiente para participar en la elección de la Asamblea Nacional Constituyente de 1947 en plena “revolución de octubre”. Ese Comité eligió diecinueve diputados para la historia. Combativos y brillantes. Echaron las bases para convertirse en la alternativa frente a la todopoderosa Acción Democrática de la época. Muy pronto adoptó la denominación de Partido Socialcristiano COPEI, asumiendo estatutariamente la condición Demócrata Cristiana. El tiempo ha venido desdibujando las características de aquel movimiento juvenil y retador.

En los diez años anteriores al 13 de enero de 1946 pasaron cosas trascendentes. Un importante grupo de estudiantes se separó de la Federación de Estudiantes de Venezuela, la FEV, expresión de la generación del 28, liderizada entre otros por Jóvito Villalba, Rómulo Betancourt y Raúl Leoni. Casi todos de orientación marxista, leninista y hasta estalinista. Un marcado acento laicista en un ambiente de incomprensiones y sectarismos, cerraba posibilidades para otras tendencias que se desarrollaban a la muerte de Juan Vicente Gómez. Así nació la Unión Nacional Estudiantil, la cual dio paso al movimiento político distinguido como Acción Nacional, verdadero núcleo originario de COPEI. La oposición fue frontal en el trienio de la Junta de Gobierno y la resistencia muy digna en la década de la dictadura que tuvo a Pérez Jiménez como protagonista. Lo demás es historia más reciente, aunque ya han pasado cincuenta y un años del 23 de enero de 1958. Esa fecha marca la llegada a la política de la generación con la cual me identifico. Llegué a la Juventud Revolucionaria Copeyana en la primera quincena de febrero de ese año, hace más de medio siglo. Se dice fácil, pero sin abandonar el combate político, me separé de la militancia activa del partido en el año 2000. En medio siglo largo, en el partido o al lado de él e, incluso, a la media distancia, he sido fiel a las enseñanzas y al ejemplo de los fundadores.

Su mérito mayor fue haber concretado en un gran partido, con vocación real de poder, el sentimiento humanista y cristiano de una parte importante de Venezuela que no tenía como expresarse políticamente. Hemos visto de todo y hemos sido protagonistas de no poco de lo bueno y de lo malo de la Venezuela contemporánea. Hoy más que nunca creo en la dignidad de la persona humana, en la perfectibilidad de la sociedad civil y en la justicia social como instrumento para alcanzar el bien común, principios pilares de la Democracia Cristiana frente a toda pretensión autocrática, estatista y totalitaria. Entendí el cambio de nombre de COPEI, ahora partido popular, pero por favor, las raíces socialcristianas identifican a mucha gente dentro y fuera de COPEI. Hay un vacío enorme en la política. Venezuela tiene como llenarlo. La democracia es el centro humanista y plural.

oalvarezpaz@gmail.com Lunes, 12 de enero de 2009

El año pasado disertaba sobre la existencia de tres COPEI, sin embargo, el diario trajinar y los resultados electorales de la campaña pasada me han llevado a ver la existencia de apenas dos COPEI, el primero el la organización de base fiel a los principios y en buena parte ajena a las acciones y líneas que la organización resuelve aplicar, de allí la tan distante posición del liderazgo que la organización ostenta hoy día.

La otra es la organización complaciente y alcahueta del gobierno de turno independientemente sea oposición u oficialista, ya que en ella pululan agentes políticos que viven de usufructuar a nombre del partido y de expoliar el trabajo de las bases, el mejor ejemplo de esto fue el caso Cabimas, municipio irresuelto por negligencia y complicidad de miembros del comité regional, por auspicio del estamento opositor, Cabimas durante años ha sido el ejemplo de lo que no puede ni debe ser un partido político, ya que había llegado al punto de reducirse tanto que las decisiones políticas eran tomadas en el seno de otras organizaciones y acatadas inicialmente por la base copeyana, la cual termino simplemente dispersándose dejando la nave a la deriva, en manos de un pequeño grupo de corsarios y filibusteros de la política.

Sin embargo, nadie por mucho que le ataquen permanece sin defenderse, COPEI trato de levantarse, aprovecho los errores e inconsistencia jurídicas cometidas de los candidatos que dentro del bloque opositor se trataron de imponer y levanto un proceso interno para seleccionar candidatos, grave pecado porque afectaba las prebendas que durante años ostentaron algunos grupos de antiguos dirigentes, razón por la cual trataron de presionar para que COPEI no postulara candidato, aún a sabiendas que no existía viabilidad en la formulas que desde fuera se trataban de imponer.

Pero es mas que obvio que si a ciudadanos en pleno ejercicio de sus derechos, les estaban truncando sus carreras políticas porque afectaban el crecimiento del oficialismo, que podía esperar uno que estaba al margen de la ley, “Solo un alcahueta imbécil postularía a un alcalde en ejercicio en el límite de sus condiciones en un municipio del mismo circuito” y sin embargo lo hicieron, no podían esperar otra cosa, lo lamentable de esto es que fuerzas dentro de COPEI conspiraron para que COPEI fuese relegada al último lugar.

El colmo de la desfachatez radica en que esos ex-agentes de COPEI quienes conspiraron para violar el acuerdo unitario y propiciaron no ocurriese la tan ansiada solución a los 7 municipios en pugna y propiciaron terminamos perdiendo 13 municipios, son quienes hoy aplican la caza de brujas interna; No buscan sino evitar se cumpla la promesa de devolver la organización a sus principios y a sus bases, es lamentable tener que hacer estas afirmaciones pero la casa esta invadida de prostitutas que se venden al mejor postor y la frase que según los politólogos y toda la bibliografía sobre organizaciones político partidistas venezolanas, coinciden en describir a COPEI como una “organización segundona de la social-democracia y sin vocación de poder” es un realidad y de eso lo que tratan de hacer en Cabimas es apenas un ejemplo.

Aún nadie puede explicar como de la noche a la mañana los directivos que renunciaron a la organización, a sus cargos y se fueron a trabajar a espaldas de las líneas del partido declaran tras una declaración que entre líneas se lee como que para ellos “era preferible vender Cabimas a encontrar una solución concertada para el Zulia”, por lo que tratan ahora de volver a tomar el poder, claro el dolor de los padrinos y mecenas en importantes organizaciones social-demócratas es mas profundo que las penurias que la base copeyana e incluso que los padecimientos del pueblo de Cabimas, en esencia es esa la razón por la cual el oficialismo aún ostenta el poder.

Ing. Francisco J González R Msc

Pdte (E) COPEI Cabimas

El año pasado disertaba sobre la existencia de tres COPEI, sin embargo, el diario trajinar y los resultados electorales de la campaña pasada me han llevado a ver la existencia de apenas dos COPEI, el primero el la organización de base fiel a los principios y en buena parte ajena a las acciones y líneas que la organización resuelve aplicar, de allí la tan distante posición del liderazgo que la organización ostenta hoy día.

La otra es la organización complaciente y alcahueta del gobierno de turno independientemente sea oposición u oficialista, ya que en ella pululan agentes políticos que viven de usufructuar a nombre del partido y de expoliar el trabajo de las bases, el mejor ejemplo de esto fue el caso Cabimas, municipio irresuelto por negligencia y complicidad de miembros del comité regional, por auspicio del estamento opositor, Cabimas durante años ha sido el ejemplo de lo que no puede ni debe ser un partido político, ya que había llegado al punto de reducirse tanto que las decisiones políticas eran tomadas en el seno de otras organizaciones y acatadas inicialmente por la base copeyana, la cual termino simplemente dispersándose dejando la nave a la deriva, en manos de un pequeño grupo de corsarios y filibusteros de la política.

Sin embargo, nadie por mucho que le ataquen permanece sin defenderse, COPEI trato de levantarse, aprovecho los errores e inconsistencia jurídicas cometidas de los candidatos que dentro del bloque opositor se trataron de imponer y levanto un proceso interno para seleccionar candidatos, grave pecado porque afectaba las prebendas que durante años ostentaron algunos grupos de antiguos dirigentes, razón por la cual trataron de presionar para que COPEI no postulara candidato, aún a sabiendas que no existía viabilidad en la formulas que desde fuera se trataban de imponer.

Pero es mas que obvio que si a ciudadanos en pleno ejercicio de sus derechos, les estaban truncando sus carreras políticas porque afectaban el crecimiento del oficialismo, que podía esperar uno que estaba al margen de la ley, “Solo un alcahueta imbécil postularía a un alcalde en ejercicio en el límite de sus condiciones en un municipio del mismo circuito” y sin embargo lo hicieron, no podían esperar otra cosa, lo lamentable de esto es que fuerzas dentro de COPEI conspiraron para que COPEI fuese relegada al último lugar.

El colmo de la desfachatez radica en que esos ex-agentes de COPEI quienes conspiraron para violar el acuerdo unitario y propiciaron no ocurriese la tan ansiada solución a los 7 municipios en pugna y propiciaron terminamos perdiendo 13 municipios, son quienes hoy aplican la caza de brujas interna; No buscan sino evitar se cumpla la promesa de devolver la organización a sus principios y a sus bases, es lamentable tener que hacer estas afirmaciones pero la casa esta invadida de prostitutas que se venden al mejor postor y la frase que según los politólogos y toda la bibliografía sobre organizaciones político partidistas venezolanas, coinciden en describir a COPEI como una “organización segundona de la social-democracia y sin vocación de poder” es un realidad y de eso lo que tratan de hacer en Cabimas es apenas un ejemplo.

Aún nadie puede explicar como de la noche a la mañana los directivos que renunciaron a la organización, a sus cargos y se fueron a trabajar a espaldas de las líneas del partido declaran tras una declaración que entre líneas se lee como que para ellos “era preferible vender Cabimas a encontrar una solución concertada para el Zulia”, por lo que tratan ahora de volver a tomar el poder, claro el dolor de los padrinos y mecenas en importantes organizaciones social-demócratas es mas profundo que las penurias que la base copeyana e incluso que los padecimientos del pueblo de Cabimas, en esencia es esa la razón por la cual el oficialismo aún ostenta el poder.

Ing. Francisco J González R Msc

Pdte (E) COPEI Cabimas

El año pasado disertaba sobre la existencia de tres COPEI, sin embargo, el diario trajinar y los resultados electorales de la campaña pasada me han llevado a ver la existencia de apenas dos COPEI, el primero el la organización de base fiel a los principios y en buena parte ajena a las acciones y líneas que la organización resuelve aplicar, de allí la tan distante posición del liderazgo que la organización ostenta hoy día.

La otra es la organización complaciente y alcahueta del gobierno de turno independientemente sea oposición u oficialista, ya que en ella pululan agentes políticos que viven de usufructuar a nombre del partido y de expoliar el trabajo de las bases, el mejor ejemplo de esto fue el caso Cabimas, municipio irresuelto por negligencia y complicidad de miembros del comité regional, por auspicio del estamento opositor, Cabimas durante años ha sido el ejemplo de lo que no puede ni debe ser un partido político, ya que había llegado al punto de reducirse tanto que las decisiones políticas eran tomadas en el seno de otras organizaciones y acatadas inicialmente por la base copeyana, la cual termino simplemente dispersándose dejando la nave a la deriva, en manos de un pequeño grupo de corsarios y filibusteros de la política.

Sin embargo, nadie por mucho que le ataquen permanece sin defenderse, COPEI trato de levantarse, aprovecho los errores e inconsistencia jurídicas cometidas de los candidatos que dentro del bloque opositor se trataron de imponer y levanto un proceso interno para seleccionar candidatos, grave pecado porque afectaba las prebendas que durante años ostentaron algunos grupos de antiguos dirigentes, razón por la cual trataron de presionar para que COPEI no postulara candidato, aún a sabiendas que no existía viabilidad en la formulas que desde fuera se trataban de imponer.

Pero es mas que obvio que si a ciudadanos en pleno ejercicio de sus derechos, les estaban truncando sus carreras políticas porque afectaban el crecimiento del oficialismo, que podía esperar uno que estaba al margen de la ley, “Solo un alcahueta imbécil postularía a un alcalde en ejercicio en el límite de sus condiciones en un municipio del mismo circuito” y sin embargo lo hicieron, no podían esperar otra cosa, lo lamentable de esto es que fuerzas dentro de COPEI conspiraron para que COPEI fuese relegada al último lugar.

El colmo de la desfachatez radica en que esos ex-agentes de COPEI quienes conspiraron para violar el acuerdo unitario y propiciaron no ocurriese la tan ansiada solución a los 7 municipios en pugna y propiciaron terminamos perdiendo 13 municipios, son quienes hoy aplican la caza de brujas interna; No buscan sino evitar se cumpla la promesa de devolver la organización a sus principios y a sus bases, es lamentable tener que hacer estas afirmaciones pero la casa esta invadida de prostitutas que se venden al mejor postor y la frase que según los politólogos y toda la bibliografía sobre organizaciones político partidistas venezolanas, coinciden en describir a COPEI como una “organización segundona de la social-democracia y sin vocación de poder” es un realidad y de eso lo que tratan de hacer en Cabimas es apenas un ejemplo.

Aún nadie puede explicar como de la noche a la mañana los directivos que renunciaron a la organización, a sus cargos y se fueron a trabajar a espaldas de las líneas del partido declaran tras una declaración que entre líneas se lee como que para ellos “era preferible vender Cabimas a encontrar una solución concertada para el Zulia”, por lo que tratan ahora de volver a tomar el poder, claro el dolor de los padrinos y mecenas en importantes organizaciones social-demócratas es mas profundo que las penurias que la base copeyana e incluso que los padecimientos del pueblo de Cabimas, en esencia es esa la razón por la cual el oficialismo aún ostenta el poder.

 

Ing. Francisco J González R Msc

Pdte (E) COPEI Cabimas

Página siguiente »