agosto 2006


CVisite la página web http://www.vcrisis.com/index.php?content=letters/200403020624 donde encontrara una lista completa de presos y desaparecidos.

 

 

 

Hace tiempo que se debate si vivimos o no bajo un régimen dictatorial, la respuesta no es sencilla, pues depende de perspectivas para hacer el análisis, primero debe definirse el concepto moderno de la dictadura y a partir de el poder discernir cuando se deja de ser una democracia y comienza a vivir en una dictadura.       

 

El análisis debe partir del contexto, para esto es necesario saber que la anti-democracia histórica se basa en los siguientes enfoques: centralismo, caudillismo, militarismo, estatismo, rentismo y populismo, entre otros, mientras que la democracia se basa los enfoques como: descentralización, elecciones libres y transparentes, libertad de expresión y supremacía de la sociedad civil sobre la militar.    Entonces surge como idea principal que la concepción del estado ha estado fundamentada sobre algunas bases anti-democráticas casi desde la concepción de la nación, por ejemplo estatismo, centralismo y rentismo.

 

Bajo un enfoque en particular basado en una red de principios, se concibe; la dignidad de la persona humana a partir de la inviolabilidad de la naturaleza humana.   La naturaleza individual de la persona humana encuentra ordenamiento a través de la primacía del bien común, en forma de derechos básicos, fundamentales, inviolables e inalienables de la persona sobre los cuales se fundamenta todo el ordenamiento jurídico y la legitimidad de los poderes públicos y el mismo estado y su funcionalidad y la supeditación de las instancias militares a las civiles.

 

Subiendo en la escala sigue la subsidiariedad, que es el principio sobre el cual se fundamenta la descentralización, evitando la afectación de la funcionalidad del estado, pero todo lo anterior es inútil sin la participación, solidaridad y alternabilidad, lo cual garantiza la constante renovación y en contraste la continuidad del sistema democrático.

 

En términos mas sencillos los pilares fundamentales de la democracia son la libertad, la familia y la propiedad, los mas recientes proyectos del régimen afecta la patria potestad, crea las bases de un estado educador y se afecta toda forma abierta toda propiedad, lo cual permite sin llegar aún sin profundos análisis sobre estado de derecho y legitimidad que el presente régimen no es una democracia.    

 

Pero eso aún es una perspectiva, es necesario ampliar la perspectiva y con nuevos elementos de análisis determinar si es o no, para esto debe considerarse la personalización del poder, que ocurre sin que se plantee condicionamiento organizativo, social ni ideológico, por que no existen esos enfoques; que el poder se ejerce a través de un liderazgo abiertamente autoritario fundamentado en la colaboración administrativa incondicional, que busca derrumbar las paredes del estado y toda su estructura.

 

Según afirma Drucker el capitalismo desapareció con la segunda guerra mundial y el socialismo entro en crisis a mediados de los 80, desapareciendo con el colapso del comunismo en los 90, entonces a partir de este breve análisis el llamado socialismo del siglo XXI, suponiendo que exista, no otra cosa sino un compendio de todas las expresiones antidemocráticas conocidas por el hombre

Uno de los mayores logros alcanzado como oposición, ha sido el de permanecer en el tiempo, vivimos en esta época donde el apoyo popular ya no va al partido sino a una persona en función del cumplimiento de su oferta electoral, es decir que las organizaciones político-partidistas se alinean en torno a proyectos o lideres, ya no sobre la base ideológica, lo cual es un error.

 

El gran problema de esto es la proliferación de personalismo en si, que no es mas que liderazgo carismático empaquetado en una oferta de cambio radical, en nuestro términos es populismo, la solución a esto es dar el apoyo que requiere el candidato único y al mismo tiempo fortalece nuestra organizaciones político – partidistas.

 

Este es el momento adecuado para acelerar el proceso de retorno a las bases populares, a fin de que conozcan e identifiquen la candidatura única y lograr la suma del colectivo en torno al proyecto de cambio que es necesario implementar, para que nos conlleve al progreso, bienestar y desarrollo social tan anhelado por toda la sociedad venezolana, lo cual implica intrínsicamente la re-legitimación de nuestras organizaciones.

 

A la fecha lo que hemos logrado a través de ese personalismo, es el descontento endémico, producto de arreglos a punta de martillo hechos sobre las estructuras ideológicas, a fin de justificar desafueros personales, sustentados en la debilidad de las organizaciones partidistas y que no ha generado continuidad en la gestión gubernamental.

 

La no continuidad es otro gran problema de nuestro país, cada gobierno de turno hace y deshace a su gusto, esto simplemente por que como ciudadanos no hemos sabido ocupar nuestro lugar, es tiempo de fortalecer el tejido social a través del liderazgo y la participación, la idea de todo esto es evitar que el líder se transforme por nuestra omisión en otro caudillo mas.

 

La candidatura unitaria nos necesita a su lado, como los lideres que somos y no como simples ovejas que siguen al pastor, ya que con la actitud pasiva que hemos adoptado hasta hoy, nos ha arrastrado de manera intrínseca a la cantidad de problemas que hoy padecemos, por lo cual esa unidad es la vía y única salida que tenemos como sociedad ante el actual estado de indefensión que padecemos.

 

El ejercicio democrático que debemos implementar comienza por el respeto a la multiplicidad de ideas que representamos, las que puedan surgir y la capacidad de unión que adoptemos para poner en practica en torno al proyecto de transformación, necesario para el cambio definitivo que requiere nuestro país para enrumbarlo hacia el tan anhelado bienestar económico y desarrollo social que hace falta. Por supuesto, desde la perspectiva que cada uno de nosotros representa y teniendo como norte el rescate de las mínimas condiciones electorales apegado a las leyes y la defensa de la democracia, es  lo único que nos podrá garantizar nuestro éxito.